El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha negado que exista "corrupción generalizada" en España por todos los casos judiciales que cercan al PSOE y ha cargado contra los "actores políticos y mediáticos" que pretenden dar esa imagen, a su juicio errónea. El líder socialista, que ha comparecido en el Congreso de los Diputados tras un mes en el que se han encadenado los autos, escándalos y sentencias contra su entorno y tras darse a conocer la sentencia del Tribunal Supremo a su número dos, el exministro José Luis Ábalos, ha asegurado que entiende la "frustración" de la ciudadanía por la situación actual, pero ha descartado asumir responsabilidades o convocar elecciones anticipadas. "Ante este panorama, la pregunta no es si debemos continuar, sino cómo no vamos a continuar", ha aseverado Sánchez, que en el Pleno ha insistido en que "no todos los partidos ni todos los políticos son lo mismo" y ha defendido al Gobierno actual como el único capaz de luchar realmente contra la corrupción en este país. "Limpiaremos lo que haya que limpiar, y vamos a seguir gobernando para que quienes más lo necesitan tengan el apoyo de su Gobierno", ha prometido, entre ovaciones de la bancada socialista, y tratando de responder a las peticiones de sus socios de que "limpie su casa". En una intervención que ha durado cerca de media hora, Sánchez ha tocado todos los casos de corrupción que ahora mismo cercan al socialismo. Aunque ha asegurado que no les resta "un ápice de importancia", ha opinado que detrás del cúmulo de "titulares, filtraciones y especulaciones" hay actores políticos y mediáticos que tratan de mezclar para crear "una sensación de corrupción generalizada que no existe". De esta forma, Sánchez ha tratado de rebajar el impacto de este cerco con la idea de que, aunque en el PSOE no son "infalibles", él no va a cometer el "error" de callarse y rendirse, alejando completamente la posibilidad de una dimisión o adelanto electoral. "Vamos a defender la verdad donde esté siendo sepultada bajo mentiras. Y vamos a seguir gobernando para quienes más lo necesitan", ha insistido. Sánchez ha ido repasando y tratando de explicar uno por uno el cúmulo de casos, aunque pasando de puntillas por la condena a 24 años de cárcel de su ex ministro y ex secretario de Organización José Luis Ábalos por el caso mascarillas. Al respecto, se ha limitado a decir que las respeta y las acata porque "no debe haber ningún espacio para la impunidad de personas corruptas, sean quien sean". Sobre el resto de investigaciones que siguen en marcha, el presidente se ha extendido más en sus explicaciones. Ha insistido en que jamás conoció ni "hubiese tolerado" ninguna de las prácticas que tiene que ver con las presuntas cloacas del partido y ha afirmado que el PSOE "no se ha financiado irregularmente". Además, a pesar de las declaraciones de algunos de sus ministros tratando de normalizar que haya casos de corrupción en los partidos, Sánchez ha dicho que no va a aceptar la corrupción "como un hecho consustancial" a las organizaciones humanas. "Cuando se descubrieron estos hechos, no dimos un paso al lado, sino uno al frente. Pedí disculpas. Expulsamos a los investigados", ha reiterado en un intento de diferenciar la actuación contra la corrupción del PSOE respecto a la del PP. En todo caso, ha aprovechado para pedir el apoyo tanto al grupo parlamentario popular como a sus socios para tramitar en el Congreso la ley orgánica de Integridad Pública que anunció tras saltar la investigación de Santos Cerdán, a pesar de que aún está en fase de anteproyecto, es decir, tiene que pasar de nuevo por el Consejo de Ministros y, posteriormente, llegar a las Cortes. Este ha sido precisamente el único anuncio que ha realizado en toda la intervención: la ley se debatirá en el Congreso antes del verano. Además de estos casos, también ha hablado del que afecta al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien ha vuelto a respaldar aunque, a diferencia de otras ocasiones, ha querido dejar claro que a él solo le compete aclarar si hubo trato de favor en el préstamo a Plus Ultra, puesto que Zapatero ya no ostenta un cargo público. Sánchez ha insistido en que no hubo tal trato de favor, por lo que no hay "ninguna sombra de duda sobre la actuación" del Ejecutivo. (Más información en breve)
Sánchez niega "corrupción generalizada", descarta asumir responsabilidades y ataca a la oposición: "Cómo no vamos a continuar"
El presidente del Gobierno asegura que entiende la 'frustración' de la ciudadanía por los casos de corrupción, pero defiende que 'no todos los partidos ni todos los políticos son lo mismo' y que si alguien puede luchar contra la corrupción es el actual Ejecutivo.










