Las sospechas de corrupción persiguen al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, en su momento más difícil desde que llegó a su puesto en 2018. Este miércoles compareció frente al Congreso y negó de plano que exista "corrupción generalizada" en su gestión, y que el Partido Socialista de España (PSOE), que él dirige, se haya financiado de forma ilegal. Sánchez aseguró que una “maraña judicial” enturbia la opinión pública española, en referencia a los resonantes casos de corrupción que involucran a su entorno. El más importante es el de José Luis Ábalos, ex ministro de Transportes y ex secretario de Organización del PSOE, que este lunes 22 de junio fue condenado a 24 años y 3 meses de prisión por cohecho y malversación de fondos públicos. También Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, y su hermano, David Sánchez, son investigados por causas asociadas con nepotismo. Ante el reclamo de la oposición de que adelante las elecciones, se negó, y desmintió también que planee renunciar. “La pregunta no es si vamos a continuar", dijo. "La pregunta es: ¿Cómo no vamos a continuar?”

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