Un mensaje contra la corrupción pero de defensa del Gobierno y del mantenimiento de la legislatura. Pedro Sánchez comparece este miércoles en el Congreso para dar explicaciones de los casos que afectan a su partido y a su Ejecutivo. “No debe haber ningún espacio para la impunidad de personas corruptas. Sean quienes sean”, ha comenzado el presidente, que ha insistido en que el PSOE no se ha financiado ilegalmente y que él no conocía ni uno solo de los comportamientos investigados o ya sentenciados.

“Es razonable suponer que, en los próximos meses, el goteo de noticias y avances judiciales continúe. Habrá nuevos hallazgos. Nuevas acciones judiciales. Las derechas mediática y política venderán como una nueva muestra más de eso que llaman ahora ”degradación política.“ Pero no nos equivoquemos. Desgraciadamente, la degradación ya ocurrió. Lo que vamos a presenciar en los próximos meses es su persecución y su purga”, ha sostenido.

Sánchez ha mencionado expresamente algunos de los casos que están sobre la mesa. Sobre el presidente Zapatero, el líder del Ejecutivo ha vuelto a mostrar su “confianza” personal y a reivindicar su legado político, aunque ha marcado distancias respecto a su vinculación con el Gobierno que preside. “Seamos francos. En este asunto, al Gobierno solo le compete una cosa: aclarar si hubo trato de favor en el préstamo a Plus Ultra. Y la respuesta es clara: no lo hubo. Por tanto, Señorías, no debe existir ninguna sombra de duda sobre la actuación del Gobierno. Y quien quiera proyectarla, que no especule. Ni insinúe. Ni susurre en los pasillos. Que lo demuestre. Con pruebas. Nosotros estamos muy tranquilos y muy seguros del trabajo bien hecho”.