Pedro Sánchez ha venido este jueves al Congreso con una idea clara. Separar los hechos probados del "relato de la derecha", según anticipaban en Moncloa. El presidente del Gobierno ha comparecido en la Cámara Baja en una sesión que ha durado más de cinco horas y media. En ella, el líder socialista ha reconocido el dolor personal y político de las actividades de José Luis Ábalos, condenado a 24 años, y sus derivadas, en las que ha incluido a Leire Díez. Pero ha pedido prudencia con las investigaciones que rodean a José Luis Rodríguez Zapatero y ha defendido con "hechos irrefutables" que lo que sucede con su esposa y su hermano son "ataques". Al mismo tiempo ha tratado de reflejar a sus socios que sus actuaciones no tienen nada que ver con las que ha hecho de manera histórica el PP. PublicidadDurante su primera intervención, Sánchez ha enfatizado que "no le resta un ápice de importancia" a todos los hechos investigados. "Detrás de este cúmulo de titulares, filtraciones y especulaciones hay tres cuestiones de naturaleza y escala diferentes, que determinados actores políticos y mediáticos están tratando de mezclar, para crear una sensación de corrupción generalizada que no existe", ha añadido. La referencia al caso de Ábalos no ha sido demasiado extensa, pero sí lo ha calificado como "un caso de corrupción" que afectó a la antigua secretaría de Organización del PSOE. Aquí ha mencionado expresamente a los otros condenados, Koldo García y Víctor Aldama, aparte de a Santos Cerdán y la mencionada Díez. "Ayer el Tribunal Supremo publicó las sentencias a José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor Aldama. Sentencias que respetamos y acatamos. Porque estamos convencidos de que, en este país, no debe haber ningún espacio para la impunidad de personas corruptas", ha afirmado. Al tiempo que ha pedido respetar "la presunción de inocencia y los procesos judiciales", Sánchez ha marcado distancias con la investigación. "Jamás conocí ni hubiera tolerado ninguna de estas prácticas. Yo no hago lo que otros sí me hicieron a mí, a mi familia y a decenas de cargos públicos por parte del Gobierno del PP", ha apuntado. También ha reiterado que el PSOE "no se ha financiado de forma irregular". "Pedí disculpas y expulsamos inmediatamente a los investigados", ha enfatizado. Sánchez ha querido destacar que ya se han tomado medidas. Como las impulsadas el pasado año dentro del Plan Estatal de Lucha contra la Corrupción. La mayoría de ellas se incluyen en el anteproyecto de Ley de Orgánica de Integridad Pública que se aprobó en primera vuelta por el Consejo de Ministros el pasado mes de febrero. El líder socialista ha afirmado que llegará esta norma al Congreso "antes del verano" y ha pedido a los grupos que voten a favor de la ley.PublicidadRespecto a Zapatero, ha insistido en que al Gobierno solo le compete una cosa: aclarar si hubo trato de favor en el préstamo a Plus Ultra. "La respuesta es clara: no lo hubo. El crédito que se concedió a esta compañía aérea era plenamente legítimo. Se hizo conforme a ley (...) No debe existir ninguna sombra de duda sobre la actuación del Gobierno. Y quien quiera proyectarla, que no especule. Ni insinúe. Ni susurre en los pasillos. Que lo demuestre. Con pruebas", ha añadido. Sobre su familia ha asegurado que no iba a usar el estrado del Congreso para reivindicar su inocencia, "Lo harán ellos mismos en los tribunales". A continuación ha relatado lo que considera "cinco hechos irrefutables" en las causas, como que la plaza laboral para su hermano fue creada cuando él no era nadie en el PSOE, al igual que la fecha del comienzo de los trabajos de su esposa en la Universidad Complutense de Madrid. "Si aún hay rescoldos de corrupción en nuestro país es evidente que será un Gobierno como el nuestro y no un Gobierno del PP con Vox el que podrá acabar con ellos", ha afirmado Sánchez al inicio de la mañana. En su turno de réplica ha sido especialmente incisivo contra el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. A él le ha recordado la Operación Kitchen, que se está juzgando ahora, y el horizonte que queda por delante con juicios por los casos Lezo o Taula. Sánchez, además, ha contrapuesto todas las medidas que han desarrollado desde el Gobierno, también a nivel interno en el PSOE, con los recortes en algunos mecanismos anticorrupción desplegados en administraciones autonómicas gobernadas por PP y con apoyo de Vox. "Usted no es el fin de la corrupción, es el regreso de la corrupción", le ha dicho directamente a Feijóo. PublicidadPara sus socios ha tenido también palabras de cierto aliento. "Reivindico estas mayorías parlamentarias que le han venido bien a España", ha afirmado Sánchez sobre los grupos del llamado bloque de investidura, nombrando específicamente a Junts y PNV. "España vive uno de los mejores momentos desde hace 45 años", ha proclamado en este sentido. Sumar exige al PSOE que deje de "echar balones fuera"Que Ferraz deje de lastrar al Gobierno. Esa es la exigencia que ha lanzado, desde la tribuna, la portavoz del grupo parlamentario de Sumar, Verónica Martínez Barbero. "Estamos hartas", ha verbalizado la política gallega. Hartas de Ábalos, de Santos Cerdán, de Leire Díez o de Zapatero. Un goteo de frentes judiciales sobre el que le piden a su compañero en el Consejo de Ministros que deje de "echar balones fuera" y, sobre todo, de copiar "métodos abyectos y antidemocráticos": "La respuesta a las cloacas no puede ser construir otras cloacas". "Nosotras no vamos a medirnos por el mínimo común denominador del bipartidismo", ha marcado líneas rojas a su socio de Gobierno, exigiéndole superar una cultura política basada en "las redes de influencia, los favores, la opacidad y la instrumentalización partidista de las instituciones". Para conseguirlo, tienen claro el camino: darle sentido a lo que queda de legislatura.Por un lado, con más medidas contra la corrupción, como la regulación de la oficina de expresidentes o la adopción de medidas contra los corruptores. "Que no puedan acceder a ninguna subvención, a ningún contrato público", ha propuesto Barbero sobre estos últimos. Por otro, con una apuesta decidida por las políticas sociales. Para ejemplo, el endurecimiento del registro horario, la prestación universal por crianza y, como no podía ser de otra forma, la vivienda. "Vivienda, vivienda, vivienda", ha martilleado Barbero, recordando que queda un año para convencer a la mayoría progresista de votar izquierdas, no por miedo, sino con el convencimiento de que "su vida va a mejorar".La portavoz de Sumar no se ha olvidado, en su turno de palabra, de la bancada popular. "El PP ha renunciado a hacer oposición y a construir una alternativa de gobierno para subirse a un proceso de derribo que, aunque no ha construido, le beneficia", ha señalado a los de Feijóo, embarrados en las últimas semanas, según la portavoz, en "amplificar el escándalo y deteriorar las instituciones". Todo para que "otros les hagan el trabajo que no pueden hacer en las urnas". "Eso", ha criticado la política gallega, "no es oposición, es parasitismo". En este punto, la política gallega ha centrado su intervención en el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. En nuestra tierra, ha asegurado, su currículum lo conocemos bien: "No ser presidente porque no quiere, aceptar la presidencia de su partido para tapar la corrupción de la señora Ayuso, apoyar contra viento y marea a Mazón, arrodillarse ante Trump y oponerse a cualquier avance social en este país". Y es que, si de algo puede presumir el dirigente popular, ha proseguido Barbero, es de "votar en contra de todas las medidas anticorrupción". Entre ellas, la agencia de prevención de la corrupción. "Si la volvemos a traer, ¿votarán que sí?", ha extendido la pregunta a los de Nogueras.Democratizar la justicia. Esa es, para Sumar, otra de las trincheras de la legislatura. "Existe una parte de la judicatura que ha decidido que este Gobierno debe terminar". Jueces que quieren otro modelo de estado, "con menos derechos, menos controles y más privilegios para unos pocos". El PP, ha dibujado Barbero, es su aliado. "El de ese clan que sigue al asalto del Estado: lo cabalga, alimenta y convierte en estrategia política", ha censurado la política gallega, especialmente crítica con la instrucción del juez Peinado contra la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez. Una "cruzada misógina" salpicada de "delirios jurídicos". "El último", ha recordado, "retirarle el pasaporte", sembrando dudas sobre sus escoltas, sobre la Policía Nacional. Una "descalificación" por la que la dirigente de Sumar ha exigido al PP que defienda a "los servidores públicos". "Abascal sabemos que no lo va a hacer", ha lanzado una pullita a los diputados de Vox. "Ustedes", les ha increpado, "no están del lado de la policía. La utilizan y, cuando no les sirve, la dejan sola".La respuesta de Junts o PNVPero sus explicaciones no han convencido ni a aquellos partidos que piden abiertamente que convoque elecciones —Junts o Podemos— ni a los que le exigen meter una marcha más a la legislatura para que "sirva para algo", como Esquerra. Míriam Nogueras ha subido a la tribuna con una idea clara y, de alguna manera, nueva: que Sánchez "se aparte" y deje su sitio a otra figura socialista. En otras palabras, que dimita. Así se solucionarían, según la derecha catalana, buena parte de los problemas que mantienen la legislatura bloqueada. Por su parte, Maribel Vaquero, del PNV, ha desplegado un tono también crítico, pero atravesado por un rayo de esperanza. Los de Aitor Esteban han dejado atrás la petición de elecciones para atar la legislatura a que se logren aprobar unos Presupuestos. "Está nadando en su último largo, a no ser que le vacíen antes la piscina", ha rematado Vaquero.Por su parte, Gabriel Rufián se ha mostrado decepcionado con Sánchez. "¿Cree que es cosa mía cuando le digo que hay gente de izquierdas avergonzada?", ha preguntado al presidente. El portavoz republicano ha exigido claridad al Gobierno, una "hoja de ruta" para dar sentido a la legislatura —una necesidad con la que coinciden otras formaciones como EH Bildu— y que señale a Junts. "En este país no se trabaja media hora menos porque Junts no quiere, dígaselo", le ha animado.PublicidadCerca de ocho años. Es el tiempo que ha pasado desde que Pedro Sánchez compareciera en el Congreso por primera vez como presidente del Ejecutivo. Con esta imagen en la cabeza ha subido a la tribuna la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, para la que el ciclo del presidente socialista "va terminando". "Millones de personas confiaron en usted para regenerar la política española y avanzar en derechos", la ha espetado la política navarra. Una confianza a la que el PSOE ha respondido "con gravísimos casos de corrupción y el mayor rearme de la historia". Por eso, ha razonado Belarra, "es el momento de que dejen paso". De que convoquen elecciones. Por un lado, porque el daño que han hecho a la democracia es "imparable". Por otro, porque "ningún demócrata debería tener miedo a que la gente tome la palabra". Seguir como si nada, "sumando decepción tras decepción", solo tiene un efecto, ha advertido Belarra: "Añadir votos a la papeleta de PP y Vox".Feijóo no ofrece nada nuevo y Abascal embarra el debateA diferencia de Junts, Feijóo no ha aportado nada nuevo este miércoles. El líder de la oposición ha vuelto a exigir a Sánchez que disuelva las Cortes y convoque elecciones. ¿Moción de censura? A Feijóo no le daban los números antes de la comparecencia y no le dan después. Si acaso, el presidente del PP ha elevado algo más el tono en su interpelación a los partidos que sostienen al Ejecutivo, acusándolos de indignos. Por él, ha dicho, presentaría la moción "hoy mismo". Pero, por el momento, los populares se conforman con la votación sobre la cuestión de confianza que se votará este jueves en el Congreso y con la que el PP ha sacado adelante, sin Junts ni el PNV, en el Senado para instar al presidente del Gobierno a convocar elecciones.Feijóo ha utilizado su intervención para dibujar a Sánchez como "el número uno" de todas las causas. Para ello, ha enumerado los papeles que, según sus palabras, habría jugado el líder del Ejecutivo en los escándalos que rodean al PSOE, la mayoría de ellos todavía pendientes de resolución: "Marido de Begoña, al hermano del músico de Badajoz, al ‘grande’ de Koldo, al ‘Uno’ de Ábalos, al ‘de arriba’ de Plus Ultra, al ‘jefe’ de Santos Cerdán, al ‘P. S.’ de Leire Díez, al ‘pana’ de Zapatero…". Para el popular, tal y como ha subrayado en su intervención, da lo mismo si Sánchez era conocedor o no de los escándalos. Feijóo cree que el presidente del Gobierno "no tiene ni autoridad, ni credibilidad ni decencia para seguir en su escaño".PublicidadHan sido controvertidas dos salidas de tono suyas en forma de ataque personal a Sánchez y a Patxi López. Al presidente del Gobierno le ha sugerido "ir al psicólogo" para superar una eventual obsesión con Isabel Díaz Ayuso. Al portavoz socialista en el Congreso le ha sacado a su padre, que falleció en 1992 y que fue un destacado dirigente socialista durante la oposición al franquismo y también ya en democracia. Feijóo ha asegurado que el padre de López se sentiría avergonzado de él "si levantara la cabeza". El socialista ha respondido con vehemencia en su última intervención: "Para que yo le acepté a Feijóo que hable de mi padre tendría que nacer tres veces: una por las veces que le dieron de hostias en las comisarías de este país, otra por las veces que estuvo encarcelado y otra por el destierro que tuvo que soportar por defender la libertad. Mientras, el fundador de su partido [Manuel Fraga] formaba parte del Gobierno de la dictadura que le torturó y que fusilaba a la gente de este país”Vox, por su parte, ha hecho de Vox. Santiago Abascal ha desplegado todo su arsenal de desinformación y bulos en lo referente a una supuesta manipulación de las elecciones por parte del PSOE. "Estoy denunciando toda una trama diseñada para alterar el resultado de las próximas elecciones", ha dicho, sin ambages, el líder ultraderechista. En concreto, ha puesto el acento en el voto extranjero. Además del ruido que ha pretendido generar con ese tipo de acusaciones, Abascal ha sugerido, también, que Sánchez habría recibido regalos de forma ilícita en una referencia a las joyas de Zapatero.
Sánchez admite corrupción en el 'caso Ábalos' pero intenta convencer a los socios de que el PSOE no es como el PP
El presidente del Gobierno diferencia el 'caso mascarillas' y sus derivadas con Leire Díez o Santos Cerdán de los casos que afectan a José Luis Rodríguez Zapatero o su entorno familiar....











