Desde hace ya tiempo en las filas socialistas transmitían que se había asumido que la condena para José Luis Ábalos o Koldo García iba a ser contundente. Apuntaban tanto en Moncloa como en Ferraz que el verdadero shock ya se produjo en su momento al comenzar a conocerse las actividades del que fuera secretario de Organización del PSOE y ministro del Gobierno de Pedro Sánchez.PublicidadConsideran los socialistas que este caso en concreto ya les había producido un desgaste electoral que se ha podido ver en la mayoría de elecciones desde que estallara el caso mascarillas. Pero eso no quita para que el golpe de este lunes se haya notado en los cimientos del partido. Sobre todo por una acumulación de asuntos judiciales consecutivos que en Moncloa no ven casualidad. Y en el horizonte una cita clave, la del miércoles 24 en el Congreso con la comparecencia del presidente del Gobierno. El empeño de Sánchez será, según las fuentes consultadas por Público, realizar una comparecencia "de reivindicación, de poner los puntos sobre las íes y de intentar que la realidad y los hechos se impongan al relato de la derecha". Para los socialistas es importante "que no se mezclen temas". Es decir, en Moncloa no rebajan la importancia de "un caso de corrupción que se les metió hasta la cocina", en relación a los actos y comportamientos de Ábalos y García. Esa misma "trama" tiene varias derivadas, según recuerdan en Moncloa. Una de ellas es la que precipitó la comparecencia de este miércoles, el caso Leire. De las "andanzas" de la ex militante socialista y otro ex secretario de Organización, Santos Cerdán, ya se ha desvinculado por completo el propio Sánchez. Se espera, por tanto, que vuelva a hacerlo delante de todas las fuerzas parlamentarias. "No son cloacas. Lo que sí son cloacas son las del PP, si quieren que hablemos de cloacas hablaremos de su policía patriótica", señalan fuentes gubernamentales sobre un caso, el de Leire Díez, en el que consideran que el "escándalo no es proporcional a los hechos conocidos". PublicidadTambién asumen en Moncloa que se hablará de la investigación judicial al ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Sánchez reiteró la pasada semana la confianza en su inocencia tras la declaración ante la Audiencia Nacional. No ocultan en el Ejecutivo el impacto político de la situación. Pero rechazan tener que dar explicaciones pormenorizadas de un proceso que todavía es embrionario y que "no tiene que ver con la acción del Gobierno". Los socialistas cargan contra la "mezcla" que hace el PP de todos estos casos. También del que afecta a Begoña Gómez, esposa del líder del Ejecutivo. "Las casualidades no existen y no es casual la actuación del juez Peinado. Nadie nos puede negar que hay una acción coordinada desde algunos jueces para intentar contribuir a aquello que dijo Aznar, del que pueda hacer que haga y derrocar al Gobierno. Y como parte de esa estrategia está un acoso estremecedor a la mujer del presidente", reflexionan en la cúpula del Gobierno. Precisamente pocas horas después de que Sánchez acabe la comparecencia en el Congreso, Gómez tendrá que ver a Juan Carlos Peinado para entregarle el pasaporte. Algo que ha terminado de revolver al Gobierno, que ya afirma de manera tajante que la de Gómez es una causa política. Este lunes a primera hora fueron los ministros Félix Bolaños y Óscar López los encargados de poner voz a los sentimientos del Gobierno sobre este asunto. "Se constata la persecución, la obsesión y la desproporción de un juez que ha llevado a cabo una instrucción que carece de todo sentido jurídico y que sólo atiende a motivos políticos", apuntaron en Moncloa tras la imposición de medidas cautelares a la esposa del presidente. En el horizonte también se encuentra el caso del hermano de Sánchez, cuya sentencia se espera en las próximas semanas. PublicidadRespecto a las reacciones sobre la sentencia judicial en sí de Ábalos, en Moncloa y en Ferraz han basculado entre diferentes focos. La línea "oficial" del PSOE ha sido apuntar a que las resoluciones "deben respetarse y cumplirse", a que su posición es de "tolerancia cero con la corrupción, colaboración total con la Justicia y máxima contundencia ante cualquier comportamiento irregular". En paralelo cargaron contra el PP por su "hipocresía" y recordaron su relación con la corrupción en la línea de lo que es probable que se vea este miércoles en la Cámara Baja. Desde Moncloa se hizo hincapié en que el Gobierno "cree en la transparencia, el mérito y la integridad como principios vertebradores del servicio público". Y que para ello han legislado y lo seguirán haciendo, al tiempo que "lamentaron y condenaron sin matices" unos comportamientos que han atentado contra esos principios. La línea no oficial, que no significa que no sea compartida en Moncloa, ha puesto el foco en la incredulidad por la baja condena a Víctor de Aldama, que evitará entrar en prisión "como pedía el PP", según apuntó la portavoz de la Ejecutiva socialista Montse Mínguez. Hizo lo propio el ministro de Transportes Óscar Puente. Ambas son "voces autorizadas", según señalan las fuentes consultadas. La segunda comparecencia sobre corrupción en un añoLa del miércoles será la segunda comparecencia específica de Sánchez en el Congreso relacionada con casos de corrupción desde que llegó a la Presidencia del Gobierno. La anterior fue prácticamente hace un año, el 9 de julio. Se celebró en aquella ocasión en sesión doble para separar el balance de las reuniones internacionales de Sánchez de, como se reflejó oficialmente, "los presuntos casos de corrupción conocidos por la filtración a los medios de comunicación y a la opinión pública de investigaciones en curso". Hacía apenas diez días que Cerdán había ingresado en prisión. En aquella ocasión Sánchez aprovechó la comparecencia para anunciar un Plan Estatal de Lucha contra la Corrupción. Se trataba de 15 medidas destinadas "a mejorar la detección y prevención del fraude, a endurecer las penas de los condenados por corrupción y a proteger a las personas que alertan de este tipo de prácticas". La implementación de esas medidas, muchas de ellas exigidas por sus socios parlamentarios, no está ni mucho menos completa aunque el Gobierno no estableció un calendario fijo para desplegarlas. De hecho no hay ninguna que esté aprobada de manera definitiva. Hay algunas como la ley de lobbies que se encuentran en la última fase de tramitación en el Congreso y otras muchas como la creación de una Agencia Independiente de Integridad Pública que todavía tienen que ser refrendadas en el Consejo de Ministros. La comparecencia de este miércoles tiene el objeto "de informar sobre la situación política relacionada con las últimas investigaciones judiciales conocidas". Y también se ha reservado Sánchez un hueco para abordar la última reunión del Consejo Europeo celebrada la semana pasada. Una de las incógnitas todavía por desvelar es si el líder socialista hará algún golpe de efecto de cara a sus socios parlamentarios que le han pedido llenar de contenido lo que queda de legislatura, como han ejemplificado ERC y otros. O que apruebe por primera vez en varios años los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y si no es capaz, como ha pedido el PNV, que convoque elecciones. En este sentido, en Moncloa tratan de dar una sensación de normalidad aunque Sánchez ya ha dejado una puerta abierta a que los comicios no sean el verano que viene sino "en 2027" de manera genérica y sin coincidir con las municipales y autonómicas de mayo. Unas intenciones que encajarían con la exigencia del PNV si finalmente se tumban las cuentas públicas. La hipótesis extendida entre los socios, y que en Moncloa no niegan, es que si eso sucede la cita con las urnas podría llegar en el primer trimestre del próximo año. PublicidadMientras tanto, en esa aparente normalidad, a Sánchez la ha pillado la confirmación de la sentencia contra Ábalos en un acto sobre fondos europeos. En él no ha hecho referencia a los asuntos judiciales y en clave coyuntural solo ha apelado a la "responsabilidad" de los grupos para convalidar el próximo decreto contra los efectos de la guerra de Irán que aprobará el Consejo de Ministros la semana que viene.En paralelo, el Gobierno ha cerrado este mismo lunes con el Ejecutivo vasco el traspaso en materia de seguros agrarios y la ampliación de la competencia de tráfico. Un nuevo traspaso de competencias a Euskadi tras algunas semanas de cierta tensión entre los socialistas y el PNV que ahora parece ya, a falta de ver qué sucede el miércoles, ya superada. "Vamos a seguir cumpliendo con ellos", afirman en Moncloa sobre el PNV y sobre el resto de socios. "Para todos, sea cuando sean las elecciones, lo mejor para todos es seguir con esta mayoría parlamentaria para seguir haciendo cosas", añade. Más lejana sigue siendo la relación con Junts, aunque en el Gobierno no temen una hipotética moción de censura que tanto el partido de Carles Puigdemont como el propio Alberto Núñez Feijóo, este mismo lunes, han descartado.