SILVIA FERN�NDEZ MadridActualizado Viernes,
julio
00:05Si tomamos como referencia el silogismo a menos veh�culos, m�s descarbonizaci�n, la media de 70 viajeros que un autob�s o autocar es capaz de albergar convierte, por s� misma, a este medio en un transporte sobre el que enfocar la sostenibilidad. Hay casi 48.000 de estos veh�culos en Espa�a, que se reparten entre unas 2.800 empresas.Teniendo en cuenta que la antig�edad media de los que ruedan por nuestras calles y carreteras ronda los 11 a�os y medio, y que un autob�s deja de ser sostenible entre los 12 y 15 a�os, el sector est� maduro para entrar en una nueva etapa marcada por la descarbonizaci�n de las flotas. Pero tambi�n lo est� por la convivencia de distintos combustibles limpios, la electrificaci�n y la hiperconectividad, especialmente con el desembarco de la inteligencia artificial.El replanteamiento de la movilidad, al tratarse de una de las actividades con mayores emisiones de gases contaminantes, es imparable. Los esfuerzos para la transici�n hacia un modelo m�s sostenible han comenzado en el transporte de las seis ruedas, y el sector dar� fe de ellos en la Feria Internacional del Autob�s y el Autocar (FIAA), que se celebrar� en Ifema Madrid en septiembre. Quedar� claro, adem�s, que al mismo tiempo que se avanza en proyectos que ya est�n dejando de ser te�ricos en el transporte p�blico metropolitano, el transporte de viajeros por carretera se enfrenta con mayores dificultades al gran desaf�o de la normativa europea que exige la neutralidad clim�tica y una reducci�n dr�stica de las emisiones de CO2 durante la pr�xima d�cada.El ritmo de transici�n es vertiginoso. De acuerdo con un estudio del Observatorio para la Descarbonizaci�n del Transporte en Espa�a y Portugal, las decisiones estrat�gicas tomadas este a�o resultan determinantes para cumplir las metas de cara a 2040. Ante ello, el sector navega actualmente entre dos aguas: los carburantes alternativos a los f�siles y la electrificaci�n. Lejos de apostar por una �nica v�a, los principales estudios del sector publicados este a�o se�alan que el futuro inmediato exige un modelo "multitecnol�gico". Seg�n el informe anual de Gasnam, la asociaci�n ib�rica que impulsa el transporte sostenible en la Peninsula Ib�rica, en el caso de los autobuses no existe una soluci�n universal. Alternativas como el biometano, los biocarburantes avanzados y la electrificaci�n pura lideran el cambio.otros combustiblesEn las �reas urbanas, a pesar de la existencia de ese abanico de combustibles renovables, que incluye al hidr�geno, la electrificaci�n se ha consolidado como la gran protagonista. En esta materia, los operadores enfrentan una transformaci�n clave hacia la adopci�n de autobuses el�ctricos (eBuses) para cumplir con las normativas de cero emisiones. Sin embargo, con el biometano es posible aprovechar veh�culos e infraestructuras ya existentes, combinando la reducci�n de emisiones con un coste operativo competitivo.No obstante, los servicios interurbanos o de largo recorrido tienen a�n retos en autonom�a y peso de las bater�as. Por eso, camino de su neutralidad tecnol�gica, entran en juego esos otros combustibles limpios. El hidr�geno verde es uno de ellos. Mediante pilas de combustible, los autocares s�lo emiten vapor de agua, lo que lo perfila como una soluci�n para las l�neas de mayor distancia. Por otro lado, los biocarburantes avanzados y el biometano permiten aprovechar subproductos org�nicos, reduciendo la huella de carbono de forma dr�stica y sirviendo de puente inmediato para la actual flota de combusti�n.En este sentido, la Confederaci�n Espa�ola de Transporte en Autob�s (Confebus) ha reiterado recientemente la necesidad de colaboraci�n de las administraciones p�blicas, con m�s l�neas de ayudas para financiar la descarbonizaci�n de las flotas y la digitalizaci�n de sistemas. Y no s�lo en pos de la sostenibilidad medioambiental sino de la seguridad.Un 'cerebro' a los mandosEl autob�s del futuro, que ya es una realidad, no es �nicamente un transporte de cero emisiones sino tambi�n un veh�culo conectado. Por un lado, se trata de un nodo inteligente, gracias a que la transformaci�n digital ha entrado en una fase en la que la prioridad es el an�lisis masivo de datos. Seg�n el Informe Flotas conectadas en Europa 2026, de la empresa de soluciones telem�ticas y gesti�n de flotas Geotab, el 64% de ellas usa la optimizaci�n de rutas basada en IA con el fin de reducir de forma medible su huella de carbono y mejorar el flujo de pasajeros.Sin embargo, las ventajas del autob�s conectado no paran aqu�. El mantenimiento predictivo juega un papel clave para detectar anomal�as previas a una aver�a, gracias a los sensores a bordo, y la seguridad activa, basada en los sistemas de frenado autom�ticos y las plataformas de formaci�n para conductores, reduce la siniestralidad. Tampoco es desde�able la opci�n que la digitalizaci�n ofrece al autob�s en gesti�n multimodal, con la integraci�n en tiempo real con aplicaciones m�viles de los usuarios. Esto permite un sistema de ticketing basado en cuentas, que agiliza el acceso y la intermodalidad.En resumen, el autob�s conectado utiliza Internet de las Cosas, sistemas de posicionamiento avanzado, geolocalizaci�n y redes 5G para optimizar el tr�fico y mejorar la seguridad. Y, adem�s, est�n los autobuses aut�nomos: en Espa�a ya son una realidad en recintos empresariales como Mercamadrid, donde operan a demanda mediante una app m�vil y de reaccionar en tiempo real a los obst�culos gracias a su visi�n 360�.








