Cuando en 2010 Cristina Kirchner dijo aquella famosa frase de que comerse un cerdito a la parrilla mejoraba la actividad sexual, el consumo per cápita de porcinos en Argentina era muy marginal y destinado principalmente a fiambres y chacinados. Pero en los últimos 20 años, creció 300% y hoy estamos en 20 kilos al año por persona. Ese crecimiento exponencial lo empujaron varios factores: una mayor producción, la diversificación de los cortes frescos que llegan a la góndola o la carnicería y, clave, el precio competitivo frente a otras proteínas animales.Ahora, en plena fiebre de las proteínas, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) realizó un estudio para analizar cuáles son las propiedades nutricionales de la carne de cerdo y, particularmente, cuánta proteína aporta. Lo hizo a pedido de la Federación Porcina Argentina y caracterizó exhaustivamente cinco cortes representativos: cuadrada, nalga, bola de lomo, paleta y bondiola.“El estudio se focalizó en estos con el objetivo de ampliar el conocimiento sobre cortes que aún no son tan conocidos por los consumidores como el carré y el matambre, y que presentan un excelente perfil nutricional. Buscamos ponerlos en valor, destacando que son opciones magras, con proteínas de alta calidad y un perfil lipídico favorable”, explicó a Clarín Agustin Seijas, director ejecutivo de la federación.Desde la entidad no tienen medido cuáles son los cortes más vendidos en la Argentina, y admiten que uno de sus desafíos es “seguir generando información que contribuya a conocer mejor los hábitos de consumo”. También tiene como objetivo promover que se incorpore el cerdo en menúes de escuelas y hospitales públicos. En este sentido, Seijas destaca el antecedente de la provincia de Córdoba, donde forma parte del menú de los comedores escolares dos veces por semana.Dame más proteínaEmpujada no sólo por el espíritu fit sino también por el cuidado de la masa muscular y un nuevo paradigma vinculado a longevidad saludable, hoy los consumidores demandan más proteínas. En relación a esto, remarca el informe, “todos los cortes evaluados aportan proteínas de alto valor biológico, es decir, proteínas que contienen los aminoácidos esenciales necesarios para el mantenimiento y reparación de tejidos corporales”.Si se hiciera un ranking de la proteína del cerdo —al menos en estos cinco cortes que se estudiaron— ganaría la cuadrada. Por cada 100 gramos, 21,9 (más del 20%) son proteína. Le sigue la nalga, con 20,2 gramos cada 100; detrás la paleta (19,1 gramos) y la bola de lomo (19 gramos).