La carne de pollo se convirtió por primera vez en la historia en la proteína animal más consumida por los argentinos, desplazando a la tradicional carne vacuna. El cambio refleja una transformación en los hábitos de consumo y coincide con un fuerte crecimiento de la industria avícola, mientras el mercado interno de la carne bovina continúa mostrando señales de retracción.
De acuerdo con datos del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), el consumo per cápita de pollo alcanzó los 49,4 kilos anuales en 2025, un récord histórico. En paralelo, el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) ubicó el consumo promedio de carne vacuna en 47 kilos por habitante durante los últimos doce meses, lo que representa una caída interanual del 8,2%.
El pollo alcanza un récord histórico en la Argentina
Según CEPA, la producción nacional de carne de pollo llegó a 2,47 millones de toneladas durante 2025, uno de los niveles más altos registrados hasta el momento. La actividad se apoyó en la faena de aproximadamente 750 millones de aves en establecimientos habilitados por el Senasa.
El director ejecutivo de la entidad, Carlos Sinesi, explicó que el crecimiento de la actividad responde a cuatro pilares fundamentales:








