Viene creciendo como la espuma el escándalo por la estafa a personas que tenían como sueño comprar un carro de lujo, pagaron una millonada, nunca llegó el vehículo y ahora no les responden por el dinero. Esta es la historia de Carlos* (nombre cambiado por seguridad) quien siempre quiso tener un Ferrari, confiado fue al concesionario Autos Italianos de Colombia, que era el representante de la marca en el país y lo robaron.Más de 10 clientes de Ferrari Colombia denuncian presunta estafa con carros de $2.000 millones: pagaron y nunca se los entregaronSEMANA habló con Carlos y contó que “a finales de 2025 tomé la decisión de adquirir un Ferrari Purosangre, confiando en la representación oficial que ejercía Autos Italianos de Colombia y el prestigio internacional de la marca. El 31 de octubre de 2025 suscribí el contrato de compraventa por un valor inicial de 660.000 dólares, 2.500 millones de pesos colombianos para la época. (ver imagen).FERRARI, DOCUMENTOS Foto: Suministrado a SemanaEl contrato se hizo a crédito y Carlos fue pagando sus compromisos, pero su carro soñado no llegaba. Lo primero que hizo fue un desembolso de 30 mil dólares (116 millones de pesos), para que iniciara la producción de su Ferrari Purosangre, con el color rojo tradicional de esta marca.De acuerdo con el compromiso, Carlos realizó ocho abonos más, por montos entre 9 mil y 15 mil dólares cumpliendo la palabra empeñada con Autos Italianos, pero desconocía que esta empresa, representante legal de la marca Ferrari en Colombia, estaba teniendo problemas con la casa matriz al punto de perder la representación (ver imagen).FERRARI, DOCUMENTOS Foto: Suministrado a Semana“Desde el primer momento cumplí de manera seria y oportuna con las obligaciones económicas asumidas. Realicé cada uno de los pagos exigidos, entregando hasta la fecha la suma de 133.328 dólares, recursos que permanecen en poder de la concesionaria. Ese dinero representa el fruto de muchos años de trabajo y una inversión realizada bajo la confianza legítima de que el vehículo sería entregado en las condiciones y tiempos pactados”, le dijo Carlos a SEMANA. Esto fue lo que obligó a Carlos a buscar al abogado Juan Camilo Sanclemente, quien explicó que en realidad los dueños de la sucursal en Colombia son una empresa panameña, que es la que tiene el contacto directo con Ferrari, pero ellos solo enviaron 30 mil dólares a Estados Unidos para iniciar la producción del carro. Ese es el dinero por el cual le responderán, pero literalmente le robaron los otros 100 mil dólares y nadie le responde. Inocente de lo que pasaba con su plata, y de paso con su sueño de tener un Ferrari, empezó a escribir a la persona que le vendió el carro, en el mismo concesionario, y la respuesta no le dejó otro camino que las vías legales.Carlos le manifestó vía WhatsApp: “acá lo que hay es un incumplimiento y una burla hacia el cliente que confió en ustedes”.La respuesta de la asesora fue demoledora, pues no aceptó responsabilidad ni le dio una salida cierta, solo se refirió a que no sabía de la megaestafa que estaban cometiendo los propietarios del concesionario.FERRARI, CHATS Foto: Suministrado a Semana“Como te digo, nosotros no sabíamos lo que los dueños estaban haciendo, también nos tomó por sorpresa. Y en tu caso, la solución es que te den tu carro en usa (Estados Unidos) como te explicamos ayer. Si no quieres hacer ese proceso, ya puedes irte por lo legal con AICO (Autos Italianos de Colombia)”, contestó con sinceridad la vendedora. La situación alcanzó un punto más crítico cuando Ferrari North America informó oficialmente que, desde el 4 de junio de 2026, Autos Italianos de Colombia dejó de formar parte de la red autorizada Ferrari en Colombia, indicando además que se encontraba buscando un nuevo representante para el país. “Ese anuncio confirmó que la empresa con la cual celebré el contrato ya no ostentaba la representación oficial bajo la cual fue negociada mi compra”, explicó Carlos.Ferrari Foto: Suministrado a SemanaAhí empezó el dolor de cabeza que le empantanó su intención de comprar este lujoso carro y, por el contrario, ahora le tocó buscar al abogado Juan Camilo Sanclemente para tratar de recuperar el dinero embolatado en esta estafa que, se sabe, ha afectado a decenas de clientes de Ferrari en Colombia.“La representación judicial que asumimos de una de las víctimas de Ferrari Colombia busca que se respete y se garantice ese contrato que nuestro cliente suscribió con dicha compañía en año 2025. A la fecha nuestro cliente ha dado más de 130 mil dólares, sin embargo, en junio de este año recibe una carta de Ferrari en la que le indican que no hay una filial de dicha compañía en nuestro país. La única solución que le han brindado es que se traslada hacia los Estados Unidos con el fin de recibir 30 mil dólares, sin embargo, pues quedan 100 mil dólares a la deriva”, explicó Sanclemente a SEMANA.FERRARI, DOCUMENTOS Foto: Suministrado a SemanaPero el asunto no se quedará en un reclamo, en Colombia, se tomarán medidas legales contra los vendedores del Ferrari que nunca cumplieron. Afirma el abogado Juan Camilo Sanclemente que “ya iniciamos las acciones ante la Fiscalía con el fin de que los responsables de la filial en Colombia respondan por esa actuación. Sin embargo, acudiremos ante la Superintendencia de Industria y Comercio, además de las acciones civiles y comerciales a que haya lugar. Lo único que busca nuestro cliente es que se cumpla con ese contrato y se le garantice todos los pagos que ha realizado”.Carlos por ahora está sin plata, sin carro y buscando que le respondan, y solo plantea que “para mí no se trata únicamente del incumplimiento de un contrato comercial. Se trata de la afectación a la confianza depositada en una marca reconocida mundialmente, de la incertidumbre generada por la inmovilización de una suma considerable de dinero y del incumplimiento de expectativas legítimas creadas por quienes ofrecían un vehículo Ferrari”.