El sistema de an�lisis de riesgos espa�ol sigue calibrado para la econom�a del ladrillo y la m�quina, no para la del conocimiento.Hace unas semanas le� en estas mismas p�ginas que la banca necesitaba reestructurar 100 millones de euros en pr�stamos a corto plazo concedidos a Wallbox. Una verdadera locura. Los pormenores de la operaci�n los conocer�n los comit�s de riesgos que la aprobaron; a m� me interesa otra cosa: que una financiaci�n que a todas luces debi� nacer a largo plazo acabara montada sobre vencimientos cortos no es una anomal�a. Es el patr�n. Y conviene decir desde el principio de qui�n estamos hablando: no solo de la pyme en general, sino sobre todo de la pyme innovadora. La que compite en tecnolog�a, la que exporta, la que crea el empleo de calidad que este pa�s dice querer. Las que van a llevar a Espa�a hacia adelante... si las dejamos. Ese patr�n lo conozco bien, porque llevo m�s de veinte a�os vi�ndolo desde dentro.Convengamos primero en los datos bien le�dos. Circula por ah� que el plazo medio de los nuevos pr�stamos a pymes es de 10,9 meses. El dato es correcto... y casi nadie lee la nota al pie: esa estad�stica no mide el vencimiento del pr�stamo, sino el per�odo de revisi�n del tipo de inter�s. La foto completa es todav�a peor. Un tercio de la deuda bancaria con coste de las pymes espa�olas es genuinamente corta (p�lizas, descuento, anticipos que el banco decide renovar, o no, cada seis o doce meses), y los dos tercios restantes, pr�stamos a cinco u ocho a�os, se reprecian casi en tiempo real: el 76% de la deuda bancaria de las empresas era a finales de 2024 a corto plazo o a tipo variable, seg�n el Banco de Espa�a. La s�ntesis es brutal: la pyme espa�ola se fondea a unos cuatro a�os de plazo contractual, devuelve cada euro en unos dos a�os y medio de vida media y ve recalcularse su coste financiero cada once meses. Vive con un pie en el largo plazo y el cuello en la guillotina del corto.�Y por qu� presta as� la banca? Porque Basilea penaliza el pr�stamo largo, porque de la crisis de 2008 sali� una aversi�n extrema al riesgo y porque el poder de negociaci�n est� �ntegramente de su lado. Pero aqu� est� la paradoja que casi nadie quiere ver: prestar a corto plazo no reduce el riesgo. Lo multiplica. La empresa con un proyecto viable a cinco a�os financiada a doce meses no quiebra por inviabilidad; quiebra por estrangulamiento. Y el castigo crece precisamente con la innovaci�n: la empresa que reinvierte todo su beneficio en talento y tecnolog�a muestra menos resultado y un balance m�s delgado. El 'scoring' la lee peor justo cuando m�s est� construyendo. El sistema de an�lisis de riesgos espa�ol sigue calibrado para la econom�a del ladrillo y la m�quina, no para la del conocimiento.Aval personalY cuando el plazo corto no basta, el sistema tiene una segunda herramienta, m�s silenciosa y m�s cruel: el aval personal del emprendedor. Pedido por defecto, da igual que se trate de una startup sin historial o de una empresa con d�cadas de mercado y CIRBE impecable. Y suele venir envuelto en una frase que pido a los banqueros que me leen que no vuelvan a pronunciar sin pensarla: "si crees en el proyecto, no tendr�s problema en firmar". La asimetr�a de la escena es apabullante: quien la pronuncia cobra su n�mina pase lo que pase y no arriesga un euro propio en la operaci�n; quien la escucha lo arriesga todo cada d�a: capital, tiempo, reputaci�n, las n�minas de su gente. El que nunca ha firmado nada exigiendo fe al que lo tiene todo firmado. Eso no es an�lisis de riesgos: es una afrenta. Y es un razonamiento vac�o: con a�os de comportamiento verificable en la CIRBE, la asimetr�a de informaci�n que justificar�a el aval no existe. Se pide porque se puede. El colmo son las l�neas cofinanciadas por el Fondo Europeo de Inversiones, donde el contribuyente europeo ya asume el 70% del riesgo... y aun as� hay comit�s que exigen, adem�s, la firma del socio. Garant�a europea, cobertura institucional y, por si acaso, el patrimonio de la familia del emprendedor.D�cadas de este trato han producido algo perfectamente racional y devastador: el empresario espa�ol ha aprendido a temer la deuda. Los fondos propios de las pymes han pasado del 40% del pasivo en 2008 a casi el 55% en 2022. Se vende como fortaleza financiera; yo leo quince a�os de desapalancamiento defensivo y de crecimiento renunciado. La pyme espa�ola no se ha capitalizado por virtud. Se ha capitalizado por miedo.�Tiene arreglo? Lo tiene, y Espa�a ya demostr� saber hacerlo. Los avales ICO de la pandemia movilizaron 140.627 millones de euros en 1,2 millones de operaciones (m�s del 98%, pymes y aut�nomos), a plazos de cinco a diez a�os. Los agoreros pronosticaron el desastre y se equivocaron completamente: la morosidad se qued� en el 1,67% y el balance neto para el Estado fue un super�vit de 1.175 millones de euros.�Cu�ntas pol�ticas p�blicas conocen ustedes que hayan terminado en super�vit? Cuando el plazo est� alineado con el ciclo del negocio, las empresas devuelven.Carril preferenteLa soluci�n no exige inventar nada; exige hacer permanente lo que ya funcion�, con carril preferente para la empresa innovadora. Uno: convertir los avales ICO en un programa permanente de garant�as (10.000 millones anuales de capacidad, cobertura del 90%, plazos de cinco a siete a�os, sin vinculaciones y sin aval personal para empresas con historial limpio). Dos: ensanchar el mandato y el presupuesto de ENISA (la �nica instituci�n que sabe financiar innovaci�n sin complicarle la vida al emprendedor: sin avales, evaluando plan de negocio y equipo) para llegar tambi�n a las empresas que no parecen innovadoras seg�n los c�nones actuales pero lo est�n siendo desde la perspectiva del cambio que impulsa la inteligencia artificial. Tres: recalibrar el CDTI para una era en la que innovar ya no es sin�nimo de contratar ingenieros, financiando c�mputo, datos y agentes con la misma naturalidad con que hoy financia n�minas. Coste fiscal del conjunto: unos 440 millones al a�o para movilizar m�s de 51.000 millones a plazo razonable. Menos del 0,03% del PIB.Esto no es de izquierdas ni de derechas: es ingenier�a financiera aplicada a un problema pa�s. Un pa�s que aspira a vivir de la innovaci�n no puede financiar a sus innovadores como si fueran expedientes de riesgo est�ndar: merecen otra consideraci�n, no por caridad, sino por puro inter�s nacional, porque son ellos quienes van a tirar del carro las pr�ximas dos d�cadas. Tenemos el talento, las instituciones y la prueba de que funciona. Lo �nico que no tenemos es la voluntad de ensamblar las piezas. La pregunta ya no es si funcionar�, cada pieza ya funcion�. La pregunta es cu�ntas Wallbox m�s, y cu�ntos miles de empresas innovadoras que nunca saldr�n en ning�n peri�dico, vamos a dejar que se estrangulen antes de montar el engranaje que tenemos desmontado sobre la mesa...Patricio Hunt, Fundador y CEO de Intelectium