A SIMPLE VISTASherry Turckle nos advert�a de la iron�a de nuestro tiempo: mientras tratamos a las m�quinas como si fueran casi humanas, desarrollamos h�bitos que hacen que tratemos a los seres humanos como si casi fueran m�quinasUnos abuelos, cuidando de un beb�.Actualizado Mi�rcoles,

julio

23:16Audio generado con IAEn un estudio publicado por la revista Science Advances en 2024, un equipo de investigadores espa�oles contaba su hallazgo en el yacimiento arqueol�gico de Cova Negra, en X�tiva (Valencia): el caso de un ni�o con discapacidad cuidado colectivamente por una comunidad de neandertales.Seg�n el an�lisis de los restos hallados, el ni�o en cuesti�n vivi� entre hace 273.000 y 146.000 a�os, ten�a una patolog�a asociada al s�ndrome de Down que le provocaba p�rdida auditiva y disminuci�n del sentido del equilibrio y sobrevivi� hasta (aproximadamente) los seis a�os de edad gracias a que, por aquel entonces, parte de la tribu ayud� a la madre. Los investigadores apuntan a que aquellos hom�nidos -nuestros primos lejanos- acaso ya ten�an un �sentimiento genuino de compasi�n�.Algo debe de estar ocurriendo si hay d�as en que la esperanza nos tiene que llegar desde el Pleistoceno.El estudio de paleobiolog�a viene al caso en tiempos refractarios para los afectos. Los mensajes subliminales del nuevo credo en la era del individualismo m�s masturbatorio es que cuidar es de cutres. Que cuidar es de pobres. Que cuidar es de perdedores. Que cuidar es de d�biles.En su ensayo En defensa de la conversaci�n, la psic�loga Sherry Turckle advert�a de la gran iron�a a la que asistimos con todo esto: mientras tratamos a las m�quinas como si fueran casi humanas, desarrollamos h�bitos que hacen que tratemos a los seres humanos como si casi fueran m�quinas.Pero nos queda el Pleistoceno, eso es.De tal manera que si cuidar viene del termino latino cogitare (que significa pensar), bien podr�amos recordar que el aserto cartesiano cogito ergo sum (�pienso, luego existo�) bien podr�a ser tambi�n �cuido, luego existo�.Yo en el periodismo he visto a padres flambeando cada ma�ana una sonrisa para tratar de deshelar el fr�o del hijo. A madres cosidas durante a�os a hijas durmientes en mesas repletas de luces y de pitidos y de incertidumbres. Y viceversa. Todos me parecieron m�s humanos en ese adem�n, mejores. Es aquello que dec�a el poeta Joan Margarit: �Cuidar a quien se ama no es un sacrificio, sino una extra�a forma de privilegio�.Los cuidados: cogito ergo sum.Es algo que te van a tener que procurar o que vas a tener que procurar t� a los otros a lo largo de la vida. Cuidar como sin�nimo de escuchar, de acompa�ar, de ofrecer tu tiempo, de asear, de poner de pie.Hay quien escapa de todo eso cuando llega la hora definitiva como quien huye de un espejo roto: acaso porque ver a una madre demenciada o a un padre convaleciente es un spoiler de lo que podemos llegar a ser.Mira a tu alrededor. Lo que nos hace humanos no solo es hablar, pensar, la conciencia del yo, la cultura. Lo que nos hace humanos en estos tiempos en que parece que est� prohibida la ternura es cuidar.