Los robots ya conviven con los mayores en las residencias, mientras las familias y entidades del sector alertan de que la falta de personal sigue poniendo en riesgo los cuidados dignos. En ese cruce entre innovación y carencias estructurales se abre el debate: ¿la tecnología está redefiniendo el modelo de atención a la dependencia? ¿hasta dónde debería llegar su papel y qué límites no deberían cruzarse? El pasado 3 de junio, Castilla-La Mancha anunció la puesta en marcha de un proyecto piloto que incorporará dos robots sociales y asistenciales, NOA y TEMI, a una residencia de Albacete. La iniciativa, enmarcada en el Plan de Autonomía Digital impulsado por la Consejería de Bienestar Social y la Universidad de Castilla-La Mancha, contará con una inversión cercana a los ocho millones de euros, procedentes de los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.PublicidadLos dispositivos, informan desde la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), están diseñados para apoyar tareas de rehabilitación motora y cognitiva, facilitar videollamadas con familiares o mantener conversaciones "sencillas" con las personas residentes. Para el vicerrector de Transformación Digital de la UCLM, Ismael García, este tipo de herramientas acabarán formando parte de la vida cotidiana y el reto consiste en "adelantarse a ese futuro" para mejorar la calidad de vida de las personas. En la misma línea, la consejera de Bienestar Social, Bárbara García, ha defendido que la tecnología debe servir para "sumar y mejorar los cuidados" y ha abierto la puerta a extender la experiencia a otros centros si los resultados son positivos. El caso de Castilla-La Mancha no es el único. Se enmarca en una tendencia creciente de apuesta por la robótica aplicada a los cuidados en distintas comunidades autónomas. En Catalunya, por ejemplo, se inauguró en febrero el Laboratorio Abierto de Robótica Asistencial (LabORA), concebido como un ecosistema de innovación para desarrollar y probar soluciones robóticas orientadas a la atención a mayores y dependientes, integrando investigación, industria y servicios sociales. En la misma línea, se están impulsando proyectos de robótica social y teleasistencia con robots de acompañamiento en Barcelona, orientados a "mejorar la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores mediante interacción y apoyo emocional". Asimismo, en Madrid en agosto del año pasado se puso en marcha un proyecto piloto con robots de acompañamiento "para combatir la soledad no deseada en personas mayores que viven solas".José Manuel Ramírez, presidente de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales, ha incorporado la domótica y la robótica en los domicilios de personas en situación de dependencia dentro del ensayo de la Universidad de Málaga y de la extensión residencial del proyecto Vivir en Casa. Recuerda, en conversación con Público, que desde hace años existen proyectos piloto de domótica y robótica aplicados a la dependencia y que la evidencia disponible apunta a que "estas herramientas pueden facilitar el trabajo de los profesionales y mejorar determinadas intervenciones". José Manuel Ramírez, AEDYGSS: "En este momento no se está planteando sustituir a las personas cuidadoras por robots""En este momento no se está planteando sustituir a las personas cuidadoras por robots", afirma. Bajo su mirada, las carencias detectadas en muchas residencias tienen más que ver con un modelo asistencial diseñado para una realidad distinta, cuando los centros atendían a personas con menores niveles de dependencia. "La tecnología va a ayudar a los profesionales a gestionar mejor la información y a desarrollar intervenciones más eficaces", argumenta. Ramírez considera inevitable que la inteligencia artificial y los robots acaben incorporándose a los servicios sociales, del mismo modo que ya forman parte del sistema sanitario o del educativo. La cuestión, prosigue, no es si llegarán, sino bajo qué condiciones lo harán.Publicidad¿Dónde debe situarse la frontera entre el apoyo tecnológico y la sustitución de la atención humana? ¿Qué garantías deberían exigirse para evitar que la innovación acabe convirtiéndose en una respuesta tecnológica a carencias estructurales de personal y financiación? Para María Jesús Valero, portavoz de la asociación 7.291: Verdad y Justicia —plataforma formada por familiares de mayores que fallecieron en residencias de la Comunidad de Madrid sin atención hospitalaria durante la primera ola de la pandemia—, la prioridad es otra. "Es un disparate gastar ocho millones de euros en robots en lugar de destinarlos a contratar personas cuidadoras o TCAE", deja caer en conversación con Público. "En las residencias hace falta personal humano, lo primero". Valero juzga que hay aspectos del cuidado que ninguna máquina puede asumir: "Si una persona se va a caer, un robot no la va a levantar. Si necesita una cura o una pedicura, tampoco lo hará".María Jesús Valero, 7.291: Verdad y Justicia: "Es un disparate gastar ocho millones en robots en lugar de destinarlos a contratar personas cuidadoras"Para Valero, el debate debe centrarse en reforzar las plantillas y mejorar las condiciones laborales de quienes sostienen el sistema de cuidados. "Queremos más ratios de atención directa, más profesionales, bien remunerados y con jornadas compatibles con una atención digna", incide. Recalca también que, en el caso de la Comunidad de Madrid, "las ratios prácticamente no han variado en las últimas décadas pese al aumento de la dependencia y la complejidad de los residentes". Por su parte, Carmen López, portavoz de Marea de Residencias —movimiento formado por familiares de usuarios, residentes y trabajadores—, comparte la preocupación. Considera que una inversión de estas dimensiones permitiría contratar a cientos de profesionales y aliviar la precariedad que arrastra el sector. "El cuidado de personas dependientes no es una tarea mecánica. Es una labor profundamente humana basada en la empatía, el afecto y el contacto físico", valora en conversación con Público. "Una máquina nunca podrá sustituir el valor terapéutico de una conversación, una mirada de comprensión o el calor de una mano humana".PublicidadCarmen López, Marea de Residencias: "No estamos en contra de los robots siempre que se utilicen de forma ética y no para ahorrar"Sin embargo, López puntualiza que la asociación no rechaza la tecnología en sí misma. "No estamos en contra de estas herramientas siempre que se utilicen de forma ética y nunca para ahorrar en personal", explica. A su parecer, los robots pueden desempeñar funciones de apoyo físico o administrativo, "pero no reemplazar el vínculo afectivo y social que constituye el núcleo del cuidado". Por ello, reivindica sin ambages un "marco normativo específico que incorpore límites claros al uso de la robótica en las residencias y blinde los derechos de las personas mayores".Fernando Flores, portavoz de la Plataforma por la Dignidad de las Personas Mayores en las Residencias (Pladigmare), observa con preocupación el desembarco de la robótica en el ámbito de los cuidados mientras persisten, a su juicio, déficits estructurales de personal en muchos centros residenciales. "La presencia humana está muy por debajo de lo que realmente se necesita, incluso en los mejores escenarios", afirma en declaraciones a Público. Desde su punto de vista, introducir nuevas herramientas tecnológicas sin replantear previamente el modelo asistencial puede agravar problemas ya existentes. "Sin una ética de los cuidados que guíe estas decisiones, corremos el riesgo de que la situación empeore todavía más, porque la dimensión humana parece haber quedado relegada a un segundo plano", advierte."Los acuerdos de acreditación muchas veces no se aplican o directamente se ignoran", denuncia. Por ello, Flores cuestiona que la irrupción de nuevas tecnologías vaya acompañada, por sí sola, de una mejora en la calidad de la atención. "Si ni siquiera se están respetando las obligaciones actuales, ¿por qué deberíamos pensar que la aparición de nuevas oportunidades de negocio va a traducirse en prácticas más éticas y centradas en el bienestar de las personas mayores?".Ratios del siglo pasadoApenas un día después de que Castilla-La Mancha anunciara su proyecto piloto con robots, CCOO denunció que las residencias de Castilla y León siguen funcionando con ratios de personal diseñadas para una realidad de hace un cuarto de siglo. A través de un comunicado, el sindicato tachó de "inaceptable" que las condiciones mínimas de personal continúen regulándose mediante un decreto aprobado en 2001, una normativa que, a su juicio, no ha sido adaptada ni al envejecimiento de la población ni al incremento de la dependencia y la complejidad asistencial de las personas residentes.Chelo Cuadra, CCOO: "La mayoría de las normativas autonómicas que fijan los requisitos de acreditación de los recursos para mayores se aprobaron a principios de los años 2000"La falta de personal en las residencias no es un problema nuevo. Según explica a Público Chelo Cuadra, responsable de Dependencia de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO (FSS-CCOO), buena parte de la normativa que regula las plantillas mínimas en estos centros "se ha quedado anclada en otra realidad asistencial". "La mayoría de las normativas autonómicas que fijan los requisitos de acreditación de los recursos para personas mayores, entre ellos las ratios de personal, se aprobaron a principios de los años 2000", señala. Se trata, añade, de decretos y resoluciones "anteriores incluso a la Ley de Dependencia", por lo que resultan "completamente obsoletos" en aspectos tan relevantes como las exigencias mínimas de profesionales, servicios e infraestructuras.En este contexto, Cuadra advierte del riesgo de que el debate sobre la incorporación de robots a los cuidados se plantee desde una lógica económica y no asistencial. "El problema no se está abordando desde las necesidades reales de atención, sino desde criterios de rentabilidad empresarial", sostiene. A su juicio, en lugar de reforzar las condiciones laborales para atraer y fidelizar a profesionales cualificados, algunas empresas —con el respaldo, en ocasiones, de las propias administraciones— están optando por inversiones tecnológicas que podrían traducirse en ahorros de costes "a costa de un deterioro significativo de la calidad asistencial". Desde CCOO insisten en que la innovación tecnológica solo tendría cabida como complemento al trabajo de los equipos humanos, nunca como sustituto. "Defendemos que este tipo de medidas no se generalicen", afirma Cuadra. "Estaremos especialmente vigilantes para que, bajo ningún concepto, los robots acaben reemplazando profesionales, ni en la atención directa ni en la indirecta".Según la Federación Empresarial de la Dependencia, el sector en España arrastra un déficit estructural de 160.000 trabajadores"La escasez de personal, la sobrecarga de trabajo, los riesgos psicosociales, la falta de reconocimiento profesional y la creciente dificultad para prestar una atención adecuada están provocando un profundo malestar entre las trabajadoras del sector", advierte el sindicato. Pero la cosa no termina aquí. Según la Federación Empresarial de la Dependencia (FED), actualmente el sector en España arrastra un déficit estructural de 160.000 trabajadores y necesitará incorporar entre 261.000 y 639.000 profesionales adicionales antes de 2030 para hacer frente al aumento de la demanda asistencial derivado del reto demográfico. El Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs) también ha alertado al Ejecutivo de las dificultades para cubrir vacantes y ha planteado la necesidad de impulsar un plan nacional de empleo en cuidados que "permita garantizar el relevo generacional y reforzar las plantillas".
Los robots irrumpen en las residencias en un sistema que reclama más cuidadoras: "Es un disparate"
Castilla-La Mancha anunció la semana pasada un proyecto piloto con dos robots en una residencia de Albacete.
Castilla-La Mancha despliega robots NOA/TEMI (8M€ fondos EU) para rehab cognitiva y asistencia social en residencias. Crítica: gastar 8M en robotización en lugar de contratar personal. Sector advierte: cuidado dependiente requiere intervención humana.











