Un estudio reciente, publicado en Alzheimer’s and Dementia: Journal of the Alzheimer’s Association, revela que los adultos que afirmaron ver televisión “muy a menudo” durante la mediana edad presentaban posteriormente volúmenes menores en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria. La investigación también muestra una reducción del volumen de los lóbulos frontal y occipital, y un mayor daño en la sustancia blanca del cerebro, cambios que se han asociado con el envejecimiento, el riesgo de accidente cerebrovascular, el deterioro cognitivo y la demencia.“Durante años nos hemos centrado en cuánto tiempo pasan sentadas las personas. Nuestros hallazgos sugieren que también deberíamos prestar atención a lo que hacen mientras están sentadas”, afirma David Raichlen, profesor de ciencias biológicas y antropología de la Universidad del Sur de California (USC) y uno de los autores principales del estudio.PublicidadMorir esperando un órgano: el 21 % de los pacientes en lista de espera para un trasplante de órgano sólido fallecieron entre 2010 y 2022En la investigación, difundida por el portal digital Science Daily, se examinó información de 1.700 adultos con una edad promedio de 53 años. Ellos se unieron al estudio poblacional de Riesgo de Aterosclerosis en las Comunidades (ARIC) entre 1987 y 1989, realizado en Estados Unidos y centrado en la salud cardiovascular y cerebral.En ese entonces, los participantes respondieron con qué frecuencia veían la televisión en su tiempo libre, desde “nunca/rara vez” hasta “muy a menudo”. También se les preguntó cuánto tiempo de su jornada laboral pasaban sentados.Más de 20 años después, las personas estudiadas se sometieron a resonancias magnéticas cerebrales. En comparación con las personas que dijeron ver televisión “nunca” o “rara vez”, aquellas que informaron verla “muy a menudo” mostraron amplias diferencias estructurales en el cerebro.PublicidadPublicidadPrimeros signos de Alzheimer y otras enfermedadesLas personas que veían televisión con frecuencia presentan -según el estudio- volúmenes menores en áreas relacionadas con los primeros signos de la enfermedad de Alzheimer. También, muestran mayores volúmenes de hiperintensidades de la sustancia blanca, que son signos de enfermedad de los pequeños vasos sanguíneos cerebrales y se han relacionado con el deterioro cognitivo y la demencia.Beber 5 tazas de café al día reduce un 30 % el riesgo de diabetes: la dosis exacta que protege el corazónEste mismo grupo además presentaba lóbulos frontales y occipitales más pequeños, refiere el informe científico y explica que los lóbulos frontales desempeñan un papel importante en la planificación, la toma de decisiones y otras funciones ejecutivas, mientras que los lóbulos occipitales son fundamentales para el procesamiento visual.De acuerdo al estudio, estas diferencias persistieron incluso después de que los investigadores tuvieran en cuenta la actividad física, la diabetes, el índice de masa corporal, el tabaquismo y el consumo de alcohol.Sin embargo, se reconoce que el estudio presentó limitaciones. Los hábitos televisivos se basaron en autoinformes, lo cual suele ser menos preciso que medir directamente el tiempo de visualización. Además, los participantes no se sometieron a resonancia magnética al inicio del estudio.No todos los asientos son igualesLos participantes que pasaron gran parte de su jornada laboral sentados presentaban lóbulos frontales y occipitales más grandes y menores volúmenes de hiperintensidades de la sustancia blanca, según el estudio.PublicidadEstos patrones sugieren una mejor salud cerebral que la observada en las personas que pasaban su tiempo sentadas viendo la televisión, describen los autores del artículo científico, quienes señalan que una posible explicación es que muchos trabajos sedentarios implican la resolución de problemas, la concentración y otras formas de estimulación intelectual. Los investigadores también hallaron diferencias entre hombres y mujeres, como parte de los resultados del estudio. Al analizar los datos de resonancia magnética por sexo, la mayoría de los cambios cerebrales asociados con ver televisión y estar sentado en el trabajo aparecieron en los hombres.Vacuna experimental para prevenir el cáncer de páncreas ofrece una respuesta inmunitaria significativaEste resultado, destacan los científicos en el portal digital, sugiere que los hombres pueden ser especialmente vulnerables a los efectos cerebrales relacionados con estos comportamientos, aunque consideran que se necesitará más investigación para comprender el porqué.“Solemos recomendar al público que no pase demasiado tiempo sentado, pero los expertos quizás deberían ampliar esa recomendación para incluir las actividades que se realizan estando sentado, ya que parecen tener un impacto significativo en la salud cerebral”, asegura Natan Feter, autor del estudio e investigador postdoctoral del programa de Biología Humana y Evolutiva de la USC.Además de Raichlen y Feter, en la investigación participaron: Anamika Nanda, Mark Lai, Rand Wilcox y Sarah Hourihan, de USC; Daniel Aslan, de la Universidad de Harvard; Jayne Feter, de la Universidad Federal do Rio Grande do Sul; M. Katherine Sayre, de la Universidad de California Santa Bárbara; Pradyumna Bharadwaj, Madeline Ally, Hyun Son, Yann Klimentidis, Amit Arora y Gene Alexander, de la Universidad de Arizona; y Silvio Maltagliati de USC y de la Université Bretagne Sud.Este estudio fue financiado con recursos del Institutos Nacionales de Salud, del estado de Arizona, del Departamento de Servicios de Salud de Arizona y de la Fundación McKnight para la Investigación Cerebral. (I)