El consumo excesivo de videos de formato corto en plataformas digitales podría estar modificando el funcionamiento del cerebro y afectar procesos relacionados con la atención, la memoria, la regulación emocional y el autocontrol, de acuerdo con evidencia científica analizada por especialistas en neuropsicología.
En el marco del Día Mundial del Cerebro (22 de julio), la maestra Minerva Gutiérrez Martignon, académica del Colegio de Psicología de la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ), explicó que este tipo de contenido activa el área ventral tegmental, región vinculada con el sistema dopaminérgico, responsable de la motivación, el aprendizaje y la sensación de recompensa.
“Esta activación favorece un ciclo de búsqueda constante de gratificación inmediata, lo que puede incentivar patrones de consumo cada vez más frecuentes”, explicó.
La especialista señaló que investigaciones recientes también han observado una menor conectividad entre la Red Neuronal por Defecto (conjunto de regiones que se activa durante los periodos de reposo del cerebro) y la corteza cingulada anterior, estructura relacionada con la atención, el autocontrol y la conciencia de uno mismo.
Esta disminución en la conectividad podría contribuir a explicar conductas como el uso compulsivo de plataformas digitales o la pérdida de la noción del tiempo durante su consumo.









