Pekín (EuroEFE).- El Gobierno chino rechazó este martes las críticas del canciller alemán, Friedrich Merz, y del presidente francés, Emmanuel Macron, sobre los desequilibrios comerciales con China, y aseguró que no manipula su moneda, no busca deliberadamente un superávit frente a Europa ni concede subsidios prohibidos por la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El portavoz de la Cancillería china Lin Jian declaró hoy en una rueda de prensa que Pekín «concede gran importancia» a las diferencias económicas y comerciales con la Unión Europea (UE), pero sostuvo que estas pueden resolverse mediante «diálogo y consultas» y no deben convertirse en «un obstáculo» para la confianza mutua ni en un argumento para el «desacople».

Lin aseveró que no existe «compra o venta forzosa», después de que Merz y Macron pidieran recientemente en Alemania un diálogo con Pekín para corregir los desequilibrios comerciales y abordar cuestiones como las transferencias tecnológicas, la relación monetaria y las subvenciones.

«China no persigue deliberadamente un superávit comercial con Europa«, agregó el vocero, al tiempo que defendió que la estructura del comercio bilateral responde a la división internacional del trabajo, las ventajas comparativas de cada país y otros factores.