Opinión

Columnas Diarias

Hagamos la diferenciaInfraestructura para el desarrollo

Cada vez que Guatemala habla de desarrollo, el debate suele centrarse en la educación, la salud, la seguridad o la atracción de inversiones. Todos son temas fundamentales. Sin embargo, pocas veces se reconoce que existe un factor capaz de potenciarlos simultáneamente: una infraestructura vial moderna. La historia económica demuestra que las grandes transformaciones comenzaron cuando los Estados decidieron conectar sus territorios de manera eficiente. Las carreteras no son un gasto; son una inversión que multiplica la productividad, reduce costos, acerca oportunidades y fortalece la competitividad.

En Guatemala seguimos construyendo carreteras como si el objetivo fuera únicamente llegar al destino. En realidad, el propósito debería ser hacerlo en el menor tiempo posible, con el menor costo y el mayor nivel de seguridad. Esa diferencia cambia por completo la manera de diseñar una red vial. Cuando una montaña aparece frente a una carretera, nuestra respuesta tradicional ha sido rodearla. Cuando encontramos un barranco, descendemos para volver a subir. Estas soluciones reducen el costo inicial de la obra, pero resultan mucho más costosas durante décadas por el incremento en tiempos de viaje, consumo de combustible, mantenimiento vehicular y accidentes.