Criterio urbanoNo solo no tenemos carreteras, sino ahora quieren limitar los proyectos privados.
Guatemala es uno de los países con menos infraestructura vial por habitante en el mundo. La inversión pública apenas es 1.6% del PIB. En ese contexto, un proyecto privado que desarrolló 31 kilómetros de carretera de cuatro carriles, con estándares internacionales, sin un solo quetzal del erario, no es solo un caso de estudio; es la segunda carretera privada en el mundo. Sí. Según el mismo Banco Mundial, no hay otro país con carreteras privadas.
Lo que ocurrió con Xochi, Corredor de las Flores, es un ejemplo claro de cómo la burocracia y la corrupción pueden destruir en días lo que tardó años construir. La Municipalidad de Mazatenango canceló la licencia de construcción a días de la inauguración, luego de mantener un silencio administrativo ante una solicitud de renovación presentada en tiempo y con todos los requisitos cumplidos. No hubo incumplimiento del inversionista. Hubo omisión por parte de la Municipalidad.
El sector privado y organizaciones de la sociedad civil reaccionaron con una voz que pocas veces se escucha tan alineada: Cacif, Fundesa, Cámara de Industria, Cámara del Agro, Cámara de Comercio, Am-Cham, Centrase, Grupos Gestores e incluso el Irtra emitieron pronunciamientos que coinciden en el fondo. La decisión municipal vulnera garantías constitucionales básicas: propiedad privada, debido proceso, libertad de empresa. Y manda una señal terrible en el peor momento posible, cuando Guatemala está siendo evaluada por el Fondo Monetario Internacional, que está redactando el artículo IV y mientras el país está en un proceso de querer lograr el grado de inversión y atraer más inversión extranjera directa.












