EditorialLos espa�oles se han visto representados por un equipo que personifica a la mejor Espa�aLa selecci�n espa�ola, ayer, en el Palacio de la Zarzuela.EFEActualizado Martes,

julio

00:00Audio generado con IALa inapelable victoria de la selecci�n espa�ola en el Mundial de f�tbol ha despertado una ola de entusiasmo en todo el pa�s, especialmente entre las generaciones m�s j�venes, que ha unido a toda clase de espa�oles en torno a un merecid�simo �xito. Los jugadores, dirigidos por Luis de la Fuente, se han ganado el cari�o de la afici�n con una naturalidad tan asombrosa como su juego. Las celebraciones que se han visto en toda la geograf�a y el multitudinario recibimiento que se vivi� ayer en Madrid son muestra del afecto que suscita este grupo.Aunque son ya estrellas indiscutibles, el tipo de relaci�n que han establecido con sus seguidores les sit�a en un plano de total cercan�a: conocemos a sus familiares, sabemos sus historias diversas y sus lugares de origen, y muchos les siguen cada d�a en las redes sociales. Adem�s, han logrado que esa actitud confiada y desenfadada se refleje tambi�n en el campo. As� lo expres� ayer el Rey Felipe VI en la recepci�n del Palacio de la Zarzuela: �Hab�is ganado para toda Espa�a. Hab�is sido pi�a, equipo, solidarios, generosos�.Se trata, adem�s, de una generaci�n con mucha carrera por delante, con una media de 26 a�os de edad y algunos jugadores sorprendentemente j�venes, sobre todo tras ver la madurez que demuestran en el campo. Pau Curbas�, de 19 a�os, ha sido elegido el mejor jugador joven del Mundial, mientras que el capit�n, Rodrigo Hern�ndez, ha sido nombrado el jugador m�s importante de la competici�n. Todo apunta a que este grupo protagonizar� m�s �xitos. El apoyo que est�n recibiendo en el Pa�s Vasco y Catalu�a representa tambi�n un importante punto de inflexi�n, visible especialmente entre personas muy j�venes que expresan con total espontaneidad su apoyo a la selecci�n. Una selecci�n que representa a una Espa�a m�s diversa que nunca y simboliza sus mejores valores.Lamentablemente, hay que contrastar la actitud de la nueva campeona del Mundo con la de una Argentina que no estuvo a la altura: su juego fue muy bronco, lo que podr�a considerarse admisible como estrategia si no hubiera estado acompa�ado de constantes enfrentamientos, agresiones y una falta de educaci�n palmaria tras concluir el encuentro. Lejos de felicitar a los campeones, les dieron ostentosamente la espalda e iniciaron nuevas trifulcas para intentar empa�ar un momento hist�rico, algo que carece de toda justificaci�n deportiva.El f�tbol, que millones de aficionados practican y siguen puntualmente en nuestro pa�s, tiene la posibilidad de transmitir una actitud de ejemplaridad. En un momento de divisi�n e inquietud pol�tica, los espa�oles se han visto representados por un equipo que mira con entusiasmo al futuro y que, por ello mismo, personifica a la mejor Espa�a.