La Generalitat ha celebrado este lunes un gran acto en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC) bajo el lema Impulsem la cuina catalana, con la asistencia de representantes de todos los sectores de la gastronomía y la cocina, que ha inaugurado el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, y ha cerrado el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que ha anunciado la celebración en junio de 2027 del cuarto congreso de la cocina catalana en Tarragona. El Gobierno pretende redactar un Plan de acción para la cocina catalana, que sirva de estrategia para reforzarla como patrimonio cultural, económico y social, que fortalezca toda la cadena de valor, desde el sector primario hasta la restauración. Un sello garantizará qué productores y establecimientos hacen cocina catalana. Para ello se ha creado un grupo de expertos que marcaran la hoja de ruta. Así como los italianos sacan pecho (o pasta) de su cocina en todo el mundo, los catalanes tienen una de las gastronomías más interesantes y variadas, “que está en el mejor momento de su historia”, según Illa, pero no han sabido venderse bien, ni en casa ni fuera. Si en los restaurantes, sobre todo de Barcelona, la cocina catalana brilla por su ausencia (con la excepción reciente de un cierto resurgir); en las casas, donde aprietan las prisas, reinan los envases de plástico y se tira mucha comida preparada, pasa más de lo mismo. Esta sería la conclusión que han dejado las intervenciones del acto, que también ha contado con un breve debate entre los cocineros Eduard Xatruch (Disfrutar, Barcelona) y Laia Coma ( Mare de la Font, Solsona ) con la periodista Trinitat Gilbert, moderado por la comunicadora Mònica Ramírez. Aunque el panorama esté algo desolado, la cantante Ju, que ha musicado el evento, ha puesto las notas optimistas. “Cuando dejé caerme, empecé a levantarme”, ha cantado en catalán con resonancias a este impulso institucional a la cocina catalana. Las principales líneas del plan de acción establecerán una estrategia transversal para preservar y promocionar el patrimonio gastronómico, reforzar el vínculo con el sector agroalimentario y reconocer el trabajo de los establecimientos que han mantenido viva la cocina catalana, además de proyectarla hacia el futuro, según ha detallado Ordeig. Para ello se pondrá en marcha la marca Cuina Catalana, con su propio sello, una herramienta de promoción para distinguir a los establecimientos comprometidos con la cocina local, que cuenta con una página web en construcción. Esta marca, que hace años registró Pepa Aymamí, ha sido cedida a la Generalitat. Tanto Illa como Ordeig le han agradecido su “gesto de generosidad” y su labor previa en la difusión del patrimonio culinario a través de la fundació Institut Català de la Cuina, que ya contaba con un sello de validación para los restaurantes. Aun así, al finalizar el acto, Aymamí ha afirmado no sentirse satisfecha con los agradecimientos porque no se ha hecho ninguna referencia a trabajos de su fundación como el Corpus de la cuina catalana ni a la organización de los congresos previos. La principal novedad ha sido conocer la celebración de este cuarto congreso, que dará continuidad al legado de los tres anteriores y deberá marcar los pasos a seguir. Según la nota enviada a los periodistas, la arquitectura del IV Congrés Català de la Cuina se ha planificado a partir de un núcleo organizativo formado por el Consell Assessor del Congrés; una segunda corona representativa del ecosistema gastronómico catalán, como espacio de consenso del sector; y una tercera corona participativa. Entre las personas que están trabajando en los consejos, uno motor y otro consultivo, hay representantes de instituciones como la Academia Catalana de Gastronomía y Nutrición o cocineros como Sergi de Meià, centrado ahora en la Fundació Coma de Meià, y Eli Farrero, que regenta el restaurante Ventador de Barruera (Lleida). También expertos en gastronomía como Pep Palau, director de contenidos del Gastronomic Forum; Toni Massanés, director de la Fundación Alicia; o Salvador García-Arbós, director de contenidos del Fòrum Gastronòmic de Girona. Además, los comunicadores especialistas del sector Josep Sucarrats, Carme Gasull y Marc Casanovas. Estos profesionales han trabajado por grupos durante los últimos meses y cada uno ha llegado a unas conclusiones que se deben poner en común para seguir avanzando. De hecho, ya ha pasado un año desde que se anunció este plan del Gobierno y la adquisición de la marca cocina catalana y todo parece indicar que falta uno más para llegar al congreso anunciado hoy donde todo debe quedar más definido. Ya sabíamos que las cosas de palacio van despacio. En la cocina también.