Ya es oficial, el Govern y ERC han firmado un acuerdo definitivo para los presupuestos de la Generalitat de este año. Lo han escenificado este martes por la mañana el president del Govern, Salvador Illa, y el líder de los republicanos, Oriol Junqueras, tras una breve reunión en el Palau de la Generalitat. El lunes por la noche, el Consell Nacional de Esquerra -principal órgano del partido entre congresos- avaló el acuerdo. El pacto supone un paso decisivo para la aprobación de las primeras cuentas catalanas desde 2023 y permitirá, una vez reciban el aval del Parlament, acabar con tres años de prórrogas presupuestarias.PublicidadPara llegar este punto, será necesario que este miércoles el Gobierno dé el visto bueno a varios aspectos del pacto en la comisión bilateral Estado-Generalitat que se celebrará en Madrid y que el jueves se cierre la actualización del acuerdo presupuestario con los Comuns, ahora mismo en negociación. La previsión es que a principios de julio la cámara legislativa autonómica haga la fumata blanca definitiva a las cuentas.El acuerdo entre el Govern de Salvador Illa y los republicanos se ha cocinado las últimas semanas, con unas negociaciones que se han intensificado los últimos días y que se pusieron en marcha después de que el 18 de marzo el ejecutivo socialista retirara un proyecto de las cuentas que no tenía el aval de ERC. Y, a su vez, el partido de Oriol Junqueras aceptó no condicionar la negociación al traspaso a Catalunya de la gestión y recaudación del IRPF, hasta ahora rechazada frontalmente por el Ministerio de Hacienda.A cambio, el pacto incluye otros elementos que los dirigentes republicanos han puesto en valor los últimos días, como el impulso del tren orbital, que se presentó el lunes en un acto con Illa y Junqueras; la creación de una sociedad mercantil que garantice la ejecución de las inversiones estatales en Catalunya; el cambio en la gobernanza del Consorcio de la Zona Franca, que dejará de tener mayoría del Gobierno para poder estar bajo control combinado de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona; o el refuerzo de la Agència Tributària de Catalunya (ATC) con el objetivo de que los próximos años asuma progresivamente la gestión y recaudación de más impuestos.En las últimas horas han trascendido más elementos del acuerdo entre el ejecutivo autonómico y ERC, como por ejemplo una nueva versión del plan de barrios pero destinado únicamente a municipios pequeños y dotado con 400 millones para los próximos cuatro años. Además, también se dedicarán más de 100 millones al impulso del catalán. Según avanza Nació, de esta cantidad, 60 millones serán para el ámbito digital, mientras que habrá 35 más para una serie de medidas del Departament de Política Lingüística y diez para el fomento del uso de la lengua en el deporte.PublicidadEl pacto con ERC era el principal obstáculo para que el Govern de Illa aprobara las primeras cuentas de la legislatura, que probablemente serán las también las únicas, teniendo en cuenta que el próximo año, 2027, habrá elecciones municipales y los intereses de cada partido dificultarán aún más un hipotético acuerdo y en el 2028, como tarde, se tendrán que celebrar los comicios autonómicos. Los presupuestos garantizan estabilidad a un ejecutivo que los últimos meses ha visto cómo crecía el malestar social a su alrededor, sobre todo a raíz de las movilizaciones y protesta de trabajadores del sector público, como médicos y, especialmente, docentes.