Actualizado Martes,
mayo
01:02Tras lograr el aval de las bases de ERC, Salvador Illa y Oriol Junqueras rubricar�n hoy el pacto que permitir� al socialista atar los primeros Presupuestos de la legislatura cuando est� a punto de alcanzar el ecuador del mandato. Despu�s de tumbar las cuentas del Govern en marzo por negarse Pedro S�nchez a ceder la gesti�n del IRPF a la Generalitat -como prev� el acuerdo de investidura de Illa firmado en 2024-, los republicanos rebajaron sus exigencias y aceptaron consensuarlas a cambio de otras �ganancias en soberan�a� para Catalu�a con las que poder justificar ante su militancia el apoyo al PSC.�stas tendr�n que ver con el control de espacios hasta ahora dominados por el Estado, que saldr� debilitado de la negociaci�n presupuestaria. La Generalitat podr� gestionar todo el litoral catal�n sin la tutela de la Administraci�n estatal, acometiendo reformas de infraestructuras mar�timas que hasta ahora deb�an contar con el visto bueno del Gobierno. A pesar de que el traspaso competencial est� previsto en el Estatut y de que se hizo efectivo ya en 2008, a�n segu�a sin ejecutarse.Tambi�n perder� el Estado el control del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, una entidad p�blica adscrita al Ministerio de Hacienda que gestiona seis millones de metros cuadrados de terreno, en los que operan m�s de 300 empresas, y que cuenta con un patrimonio neto de 654,7 millones, seg�n datos de 2024.Y se consignar�n, adem�s, modificaciones en la gesti�n del aeropuerto de El Prat. Un organismo bilateral formado por el Estado y la Generalitat pasar� a acordar las nuevas inversiones en el aer�dromo a trav�s de una f�rmula similar a la pactada entre el Gobierno central y el vasco en marzo. No obstante, la cogesti�n de la infraestructura, objetivo �ltimo y confeso de ERC, se aplaza: AENA seguir� al mando.La Generalitat tendr� tambi�n la capacidad de forzar al Gobierno a cumplir con las inversiones presupuestarias pactadas a trav�s de el consorcio de inversiones ideado hace semanas con el PSC, pero tumbado por PP, Vox y Junts en el Congreso. ERC y los socialistas sortear�n ese bloqueo creando una sociedad mercantil compuesta por las dos Administraciones que vigile la ejecuci�n presupuestaria del Estado en Catalu�a, que, como denuncia insistentemente en independentismo como parte de su ajado lema: Espanya ens roba, suele quedar por debajo de lo comprometido en los Presupuestos Generales del Estado.La gran mayor�a de los acuerdos alcanzados entre Junqueras e Illa est�n supeditados a modificaciones normativas dependientes del Estado, lo que explica que el mi�rcoles vaya a celebrarse en Madrid una comisi�n Bilateral Estado-Generalitat para dar luz verde a las mismas. Ser� despu�s, previsiblemente el viernes, cuando el Govern apruebe y presente los Presupuestos, que afrontar�n a continuaci�n su tramitaci�n en el Parlament para ser finalmente aprobados antes del 31 de julio, cuando expira el periodo de sesiones.Sin necesidad de depender del Estado, Illa ha pactado con ERC una nueva red ferroviaria -el tren orbital- y reforzar con 527 millones la Agencia Tributaria de Catalu�a (ATC) hasta 2029, con el objeto de irla preparando para captar el IRPF cuando el Gobierno acabe cedi�ndolo.El president aprobar� as� sus primeras cuentas pocos d�as antes de que se cumplan dos a�os de su investidura, que tuvo lugar el 8 de agosto de 2024. El jefe del Ejecutivo catal�n fij� como su �principal prioridad� actualizar los Presupuestos de la Generalitat, que llevaban prorrogados desde 2023, pero a�n tendr�a que sobrevivir con ellos otro ejercicio, pues Junqueras se neg� a pactar unas nuevas cuentas hasta comprobar c�mo avanzaba el cumplimiento del pacto de investidura, especialmente en lo que tiene que ver con la financiaci�n, que acab� privilegiando a Catalu�a al concederle el principio de ordinalidad que la sit�a como la tercera comunidad aut�noma con mayor recepci�n de recursos por ser tambi�n la tercera que m�s aporta.Que dicha financiaci�n singular est� todav�a pendiente de aprobarse en el Congreso y que el IRPF no llegue fren� a ERC para acordar los Presupuestos catalanes hace tres meses, pero no ahora, cuando ya resultaba dif�cilmente sostenible que Catalu�a no disponga de unas nuevas cuentas mientras las protestas sociales, especialmente centradas en su precariedad docente, llenan las calles.Los Presupuestos suponen un gran alivio para Illa, que podr� usarlos para intentar aplacar el enorme descontento de los profesores catalanes y para intentar estabilizarse en las encuestas, que dibujan una curva descendente para los socialistas mientras la propia ERC y la extrema derecha independentista de S�lvia Orriols siguen al alza, aunque todav�a lejos del PSC, que volver�a a vencer si ahora se celebraran las catalanas.Los republicanos no parecen estar acusando su acercamiento a los socialistas, pues empezaron a mejorar en los sondeos despu�s de acordar la investidura de Illa, despu�s de perder la Generalitat, y no han dejado de hacerlo desde entonces a pesar de que muchos de sus acuerdos todav�a no se han visto refrendados.











