PSC y ERC han necesitado dos meses de "intensas negociaciones", en palabras de la consellera de Economía y Hacienda, Alícia Romero, hasta conseguir lo que este martes se ha hecho público, un acuerdo presupuestario que es todo un tesoro político para ambas formaciones. Para los socialistas porque le permite a Salvador Illa apuntalar la legislatura catalana que, si no hay ningún imprevisto, se podrá alargar hasta el final, en mayo del 2028, con bastante estabilidad. De hecho, desde el PSC aseguran que el acuerdo presupuestario es la base de un proyecto político que va mucho más allá de esta legislatura, según la portavoz del Govern, Sílvia Paneque: "Illa no sólo ha mostrado su voluntad de finalizar la legislatura, sino que está construyendo un proyecto para los próximos diez años en Catalunya y los presupuestos ayudan a alcanzar objetivos que teníamos como país".Publicidad Y para Esquerra, el valor del acuerdo reside en que consigue réditos que le servirán para afrontar un nuevo ciclo electoral en el que los republicanos esperan recuperarse del fuerte bajón del anterior. Los republicanos quieren que las próximas elecciones municipales sean el primer paso de esta recuperación, y un acuerdo presupuestario muy pensado para los municipios puede ser una buena palanca.El punto de inflexión para llegar al acuerdo de este martes se sitúa en el 18 de marzo cuando Salvador Illa decidió retirar los presupuestos que su Consell Executiu había aprobado semanas atrás, forzado por la presión de Esquerra Republicana. Los republicanos habían presentado una enmienda a la totalidad que, de activarse, habría provocado la caída de las cuentas y un terremoto político de consecuencias imprevisibles. Una operación que fuentes de los republicanos admiten fue "arriesgada" pero "efectiva" y que finalmente acabó con el acuerdo entre el president de la Generalitat, Salvador Illa, y el de ERC, Oriol Junqueras, para retirar las cuentas y abrir una nueva negociación. ERC trasladará al Congreso la pugna por el IRPFEl primero asumía el desgaste de poner el freno de mano y retirar los presupuestos, y el líder republicano se comprometía a abrir una negociación "con voluntad de llegar a un acuerdo de presupuestos" en el que el principal escollo, el traspaso de la recaudación del IRPF a la Generalitat por parte del Gobierno estatal, "sigue siendo una reivindicación" pero "dejaba de ser una línea roja", en palabras de uno de los principales negociadores republicanos. De hecho, ERC prevé ahora trasladar la pugna por el traspaso de la recaudación del IRPF a la tramitación del nuevo modelo de financiación, que se votará este otoño en el Congreso, bien sea negociando el redactado de la ley o por la vía de enmiendas.Han sido dos meses que ambas partes definen de "intensas negociaciones", y en los que se han tratado "un sinfín de temas muy importantes para Catalunya, algunos de ellos muy complejos", según fuentes de la negociación. Tanto desde el PSC como desde ERC se admite que durante estos dos meses "ha habido la convicción de que se trabajaba con la voluntad política de llegar a disponer de un acuerdo de presupuestos", pero estas mismas fuentes aseguran que "esto no quiere decir que no haya habido obstáculos, dificultades, momentos de tensión y diferencias entre las dos partes". Unas diferencias que un amplio equipo negociador se ha encargado de ir puliendo y conseguir hacer encajar todas las piezas.PublicidadLos equipos negociadores al más alto nivelDesde el mismo 18 de marzo se establecieron equipos negociadores según las diversas temáticas, en las que las infraestructuras han tenido un papel fundamental, pero también otros aspectos como el refuerzo de la Agència Tributària de Catalunya, el cambio competencial que permitirá a la Generalitat y al Ayuntamiento de Barcelona tomar el control de un ente estratégico como el Consorcio de la Zona Franca, y también un amplio paquete de medidas para el impulso de la lengua catalana, entre muchos otros. En cada ámbito han trabajado personas diferentes, pero ha habido un equipo de coordinación de todos ellos, al más alto nivel, que ha ido cerrando paulatinamente los flecos que se iban enquistando.El equipo de coordinación ha estado encabezado directamente por el president de la Generalitat, Salvador Illa, y el de ERC, Oriol Junqueras, que han mantenido numerosos contactos tanto físicos como telefónicos los últimos dos meses. Pero los dos puntales de la negociación han sido el conseller de la Presidència, Albert Dalmau, y el hombre fuerte de ERC y director general del partido, Lluís Salvadó. La interlocución entre ambos, y también entre Dalmau y Junqueras, ha sido "intensa" y "constante", según las fuentes de la negociación consultadas que aseguran ha sido una relación "fructífera". Evidentemente, por la parte socialista también ha tenido un papel relevante la consellera de Economia y responsable de los presupuestos, Alícia Romero, o la número dos del PSC y presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret. Y en el caso de los republicanos, Salvadó ha tenido en primera línea de fuego de la negociación al secretario general adjunto, Oriol López, o el portavoz del partido, Isaac Albert. Además de las cúpulas de los dos partidos en el Parlament. PublicidadLos únicos presupuestos de la legislaturaMás allá de las partidas concretas acordadas entre el Govern del PSC y ERC, y a la espera de la ratificación –previsiblemente este jueves- del acuerdo con los Comuns, el pacto presupuestario dará una importante estabilidad al Govern de Salvador Illa para transitar hasta el final de la legislatura. Aunque fuentes del PSC aseguran que "nos pondremos a trabajar en los siguientes presupuestos en cuanto se aprueben los actuales", en la mayoría de partidos catalanes, también en ERC, se da por hecho que difícilmente se podrán aprobar otras cuentas una vez iniciado el ciclo electoral de las municipales en 2027, seguido de las generales, y finalmente las elecciones al Parlament de 2028. "Por eso estos presupuestos son tan importantes", asegura uno de los negociadores de ERC, idea que avalan también los portavoces de los Comuns.Con la aprobación definitiva de los presupuestos, prevista para finales de junio o principios de julio, Salvador Illa dispondrá de la estabilidad financiera necesaria, y de apoyos en el Parlament para desarrollar sus políticas con plenitud. Aunque el Govern del PSC deberá afrontar los numerosos conflictos en los servicios públicos, que van desde el mundo de la educación en pie de guerra, a los sanitarios, pasando por el mal funcionamiento de Rodalies o de otros colectivos en lucha. Desde el Executiu catalán aseguran que "hay que ser realistas en las demandas", en referencia al profesorado, pero admiten que el nuevo presupuesto "dará herramientas para llegar un poco más allá de lo que hasta ahora se podía a la hora de negociar las reivindicaciones". Catalunya se aísla de la incertidumbre de la política estatalEl escenario de estabilidad que genera en Catalunya aprobar unos presupuestos de 49.000 millones de euros también es relevante para el PSC a la hora de afrontar la incertidumbre que impera en la política estatal, después de un ciclo electoral en el que el PP ha quedado en manos de Vox en múltiples comunidades, incluida Andalucía, y en el que los socialistas han recibido múltiples batacazos y se lo jugarán todo en la reelección de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, en unas elecciones generales que se prevén bastante complicadas para el PSOE.Por su parte, el acuerdo sirve a Esquerra para sacar pecho de los acuerdos alcanzados, en especial de la nueva empresa con la que Generalitat y Govern gestionarán conjuntamente las inversiones del Estado en Catalunya, el proyecto de línea orbital ferroviaria, el control del estratégico Consorcio de la Zona Franca, el refuerzo de la Agència Tributària de Catalunya o el impulso de la lengua catalana. Algunos de estos acuerdos dependen del Gobierno estatal, por lo que este miércoles deberán ser ratificados en una Bilateral Generalitat-Estado. Lo cual indica que no es casualidad que el acuerdo haya llegado justo pasadas las elecciones en Andalucía, por miedo al impacto que esto podía haber tenido en la campaña electoral de la candidata socialista María Jesús Montero, ya atacada por la derecha por el acuerdo con ERC sobre el nuevo modelo de financiación.Pero los republicanos también explican que llegar a un acuerdo "era un imperativo de país", asegura a Público el presidente de ERC, Oriol Junqueras. "Los partidos tenemos responsabilidades y no sólo intereses, y en estos presupuestos hay multitud de partidas que pueden mejorar los servicios públicos de Catalunya", asegura Junqueras, mientras afirma que "siempre hemos querido presupuestos pero queríamos los mejores posibles".En Esquerra Republicana son conscientes de las críticas del resto de partidos de la oposición, pero uno de los principales negociadores aseguran que "hay muchas cosas que nos separan del PSC, ellos son partidarios del Cuarto Cinturón de asfalto y nosotros del ferroviario, pero no nos podemos permitir actuar como aquellos que están instalados en el 'no' a todo, porque el país no se lo merece. Hemos negociado y hemos llegado a acuerdos beneficiosos para Catalunya y su gente". Una afirmación realizada en clara alusión a Junts, que votó en contra del Consorcio de Inversiones que pactaron socialistas y republicanos. Para los socialistas, "con la política de acuerdos ganamos todos" porque "con la colaboración es como se avanza y se sale adelante", en palabras de Salvador Illa.Por otro lado, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, también defiende que un acuerdo presupuestario sirve también para que Catalunya "gane soberanía" con mayores competencias para la Generalitat, mediante los acuerdos extrapresupuestarios que se han pactado: “Esquerra intenta dar al país todas las herramientas posibles, de hecho aspiramos a conseguirlas todas, como partido independentista que somos”, asegura.Publicidad¿Un primer paso hacia un Govern tripartito?Catalunya se sube al tren -orbital o no- de la estabilidad con este acuerdo presupuestario, para encarar la segunda mitad de la legislatura catalana. Un refuerzo para el PSC de Salvador Illa, pero también un dique de contención a la ola de incertidumbre que llega del resto del Estado, en la que los socialistas catalanes son cada vez más el puntal donde Pedro Sánchez se puede apoyar. Y veremos si estos presupuestos son la primera piedra de algo más, como por ejemplo la articulación de un futuro Govern de la Generalitat tripartito con socialistas, republicanos y Comuns. Desde ERC ponen el freno de mano y aseguran que "estamos ante un simple acuerdo de presupuestos, que es muy importante pero nada más que eso". Aunque fuentes de la negociación de ambos partidos no esconden que las intensas reuniones de los últimos dos meses han generado "un clima de confianza mutua". En cualquier caso, este escenario lo marcarán los resultados de las elecciones del 2028. Después de que las posibilidades de un adelanto electoral en Catalunya, que hace dos meses estaba en el aire, ahora se han desvanecido por completo.