Después de años en manos de la fundación privada Institut Català de la Cuina, la marca Cuina Catalana será explotada por la Generalitat los próximos cinco años, sin que la organización que dirige Pepa Aymamí pierda la propiedad de esta firma, que tiene registrada de forma oficial. El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, avanzó a este diario que la Generalitat se había hecho con la marca con la intención de definirla y protegerla con la creación de un comité de expertos. Pero Aymamí aclara que se trata de una cesión y lamenta la forma como se ha hecho público, cuando ella esperaba un acto formal de presentación de su acuerdo de reimpulso de la marca Cuina Catalana.
Preguntado por la salud de la cocina catalana en el acto de presentación de la primera Ruta de la Sega en el Delta de l’Ebre, que se dio a conocer en Barcelona, en el marco de las actividades que lleva a cabo este año Cataluña como Región Mundial de la Gastronomía, el titular de Agricultura avanzó que la marca Cuina Catalana había pasado a manos de la Generalitat como un avance para protegerla y darle todo el valor que merece.
Según el consejero, la Generalitat gestionará la marca para abrir una “nueva etapa de definición y promoción de la cocina catalana con información y documentación” que ponga en valor que se trata de “un patrimonio de los catalanes que hay que poner en valor y atraer a gente de todo el mundo a través de nuestros cocineros”.






