La cocina catalana recupera posiciones mientras la pasión por la comida italiana y la asiática sigue al alza y las cafeterías de especialidad se multiplican
Un año más, Cataluña ha destacado por su buena gastronomía, con nuevas aperturas de restaurantes, reconocimientos de sus elaboraciones, premios a sus cocineros y más estrellados en la constelación Michelin, que, a pesar de los pesares, sigue siendo la guía que más en cuenta tienen los profesionales del sector. Han abierto restaurantes con propuestas internacionales, con la cocina italiana y la asiática siguiendo en la delantera, pero cabe destacar que el giro hacia la tradición se ha notado, y mucho, con el rescate de bares y bodegas antiguas y la apertura de restaurantes de cocina catalana, especialmente en Barcelona. Un repaso a lo más relevante del año, donde también se encuentran algunos de los mejores nuevos restaurantes.
Después de años inmersos en empaparnos de todo lo de fuera, atraídos por nuevas técnicas de cocina, alimentos lejanos, elaboraciones exóticas e incluso utensilios ajenos, parece que hay cierto recogimiento en la restauración, donde todas las tendencias se absorben con frenesí. En el último año, son muchos los nuevos proyectos que se han encargado de ensalzar los guisos tradicionales, el tapeo más clásico y los locales con personalidad oriunda como la manera más contemporánea de disfrutar de una comida fuera de casa, donde cada vez se cocina menos, prueba de ellos son los lineales de platos preparados en los supermercados, la gran tendencia puertas adentro.






