Los Premios Nacionales de Gastronomía 2025, que concede la Academia Catalana de Gastronomía i Nutrición, han reconocido este miércoles por la noche la cocina de autor de Marc Gascons, del restaurante Els Tinars, en Llagostera (Girona); y a Fermí Puig, distinguido in memoriam por su contribución a la cocina tradicional desde su restaurante homónimo en Barcelona, que cerró a raíz de la enfermedad del cocinero, que murió hace un año. Con este doble premio, la Academia reconoce dos maneras de entender hoy la cocina catalana, desde la más enraizada a la más personal. El Premio Revelación ha sido para Moha Quach, del restaurante El Terrat de Tarragona, y el Premio Jefe de Sala ha recaído en Montse Serra, que lleva junto a Paco Pérez el restaurante Miramar de Llançà (Girona). Mònica Ramírez se ha alzado con el Premio Nèstor Luján de Periodismo Gastronómico.

Noche todavía más especial en un entorno natural que por sí solo ya desprende magia. Món Sant Benet, en Sant Fruitos del Bages, ha sido el enclave donde se han entregado los premios de gastronomía de la Academia Catalana. Entre bosques y un monasterio medieval, la sociedad gastronómica ha celebrado su gala anual para entregar los premios a profesionales de la restauración que han destacado en su ámbito. Como ya fue el año pasado con el doble premio a Paco Solé y Xavier Pellicer, esta vez también hay dos Premios Nacionales de Gastronomía porque la cocina catalana está en un punto que es preciso distinguirlo en dos categorías, opina Carme Ruscalleda, vicepresidenta de la Academia. “Los ganadores son una demostración muy clara del momento de la cocina respecto al legado cultural”, apunta.