La aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair obtuvo un beneficio neto de 538 millones de euros durante el primer trimestre de su ejercicio fiscal. Una cifra comprendida entre abril y junio, supone un descenso del 34% respecto al mismo periodo del año anterior. La compañía atribuye esta caída al incremento del precio del combustible y a la reducción del precio medio de los billetes, que descendió un 6%.
Pese al retroceso de las ganancias, Ryanair transportó a 61,3 millones de pasajeros entre abril y junio. Un 6% más que hace un año. Sin embargo, este aumento del tráfico no fue suficiente para compensar el menor ingreso por viajero ni el aumento de los costes operativos.
La compañía explica que se vio obligada a estimular las ventas mediante tarifas más bajas debido a la incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Medio. La situación geopolítica ha provocado una mayor cautela entre los consumidores, preocupación por un posible desabastecimiento de combustible para aviación en la Unión Europea y un retraso en las reservas.
Más pasajeros, pero menos ingresos por billete
Los ingresos totales de Ryanair crecieron apenas un 1% en el trimestre, hasta alcanzar los 4.380 millones de euros. La facturación procedente del transporte de pasajeros, no obstante, cayó un 5% como consecuencia del abaratamiento de las tarifas aéreas.












