Iñaki de las HerasMadrid 20/07/2026 10:01 Actualizado a 20/07/2026 17:33 El encarecimiento del queroseno como consecuencia de la guerra en Irán y del cierre del estrecho de Ormuz ha provocado una caída del 34% en el beneficio de Ryanair entre abril y junio, hasta 538 millones de euros. De sus grandes regiones, España fue además la que sufrió un mayor recorte de ingresos, entre presiones por evitar fuertes subidas de precios que reduzcan la demanda.La aerolínea irlandesa, que es líder de actividad en España, ingresó 4.380 millones de euros en el primer trimestre de su ejercicio fiscal, que va de abril a junio, cuando los efectos del cierre del estrecho de Ormuz se han apreciado con toda su intensidad sobre la aviación. El negocio en España facturó 743 millones, un 3,7% menos.El retroceso en el beneficio se debe sobre todo al aumento de los costes en un 11% por el encarecimiento del queroseno, que ha sido muy superior al del petróleo y que ha dañado sobre todo el negocio de las aerolíneas son contratos de suministro a largo plazo. Ryanair asegura que sigue teniendo coberturas sobre el 80% del combustible que consume a un precio cercano a los 67 dólares por barril.Los costes de personal son seis veces inferiores a los IAG, aseguraLa fuerte subida del precio del queroseno, afirma, quedó compensada en parte por una bajada media de las tarifas aeroportuarias del 6% y por una mayor contención de costes. Cada pasajero de Ryanair, indica, paga de media 9 euros por los costes de plantilla, frente a los 54 euros de IAG, 48 de Lufthansa o los 96 de Air France-KLM.Mientras, la aerolínea sigue desplazamiento operaciones a los aeropuertos con menos tasas. “Hemos trasladada mucha capacidad desde aeropuertos de alto coste en tarifas”, ha explicado su presidente, Michael O'Leary, en un vídeo de presentación de los resultados. Los aeropuertos regionales españoles forman parte, según dice, de los destinos en los que Ryanair reduce sus conexiones.Las operaciones de Ryanair se centran en Europa, donde la guerra en Irán ha contribuido a aumentar los vuelos dentro del continente, frente a lo ocurrido en otras regiones como la de Oriente Medio. El tráfico de la aerolínea ha aumentado un 6% en el trimestre con respecto al mismo periodo del año anterior, hasta 61,3 millones de pasajeros, y su previsión ahora es que en el conjunto del ejercicio el incremento sea del 4%, hasta 216 millones de pasajeros. Para lograr los futuros aumentos de capacidad, se apoyará en la incorporación de quince aviones de Boeing, cuya llegada está prevista para el año que viene.La previsión es que en su segundo trimestre fiscal, que va de julio a septiembre, los precios de los billetes sigan una evolución “modestamente a la baja”. Lo harán a pesar de que Ryanair prevé un aumento de la demanda.Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión