MundialLamine y Oyarzabal se abrazan sobre el c�sped.APActualizado Lunes,
julio
10:06�Qu� es el �xito, qu� es el fracaso?Cuando eres padre, resulta especialmentecomplicado lidiar con esta cuesti�n porque tus hijos, a medida que van creciendo, te preguntan sobre lo que se puede conseguir, sobre lo que eres capaz de hacer y, por tanto, sobre lo que ellos tambi�n pueden llegar a hacer. En definitiva para intentar entender la vida y sus l�mites.Es un ejercicio complejo y extenuante a veces, porque siempre debes responder a asuntos que ni siquiera te hab�as planteado, o que en todo caso desconoc�as y que te confrontan con todas tus contradicciones. Es un ejercicio fascinante de aceptaci�n de cu�nto sigue habitando en ti de aquel ni�o ignorante. Hasta que un d�a, ya lo s�, dejar�n de hacerlo.Nunca he sabido explicarlo y tampoco creo que pueda ahora, pero si algo me conecta con aquel ni�o ahora interpelado, es el f�tbol. Hace tres a�os -ya en mi cuerpo de adulto- en una campa�a de abonados para el M�laga CF miraba al horizonte desolado por la derrota de mi equipo fuera del f�tbol profesional.Aquella campa�a fue un �xito, quiz�s porque el fracaso genera orgullo y sentimiento de pertenencia -en la derrota a lo primero que acudes para aferrarte y reconstruir es a tu dignidad-.M�s o menos coincidiendo con aquel momento, y por cuestiones de desarrollo vital, mi hijo Daniel empez� a sentir un enorme inter�s por el f�tbol. Lo que significa que hemos compartido juntos una explosi�n de talento y �xito en el equipo de mi vida que nos ha devuelto a Primera Divisi�n en un periodo corto de tiempo.Ya tengo una foto en mi vitrina con mi hijo y mi hermano celebrando el ascenso.Esa instant�nea hecha por Javier es un trasunto de otra en el Soccer City de Johanesburgo, donde mi hermano y yo nos inmortalizamos euf�ricos en la gloria de aquella noche eterna. Pero hace 16 a�os no exist�a Dani. Por eso, �l quiso emularla en el Almer�a Stadium.En 1982, un ni�o espa�ol lloraba desconsoladamente frente al televisor -a pesar de los esfuerzos de su padre por animarle- tras ver c�mo Alemania eliminaba a Espa�a de su propio Mundial.Ese mismo ni�o vio ayer la gran final con su hijo. Antes del partido no sab�a si ser�a una instant�nea del �xito o del fracaso. Pero s� que ser� un instante de la ilusi�n de la vida.









