El comienzo del nuevo año es época de propósitos y, en efecto, enero concentra la mayoría de estos para abandonar el tabaco en España, según la AECC. El verano parece ocupar un lugar más ambivalente: hay quienes piensan que el cambio de rutina y el aire libre son el momento ideal para dejar el tabaco, pero también quienes llevan meses sin fumar y recaen entre las terrazas y las noches de verano. Ambas cosas ocurren, y las dos tienen explicación.
El tabaquismo en España
Según la Encuesta de Salud de España 2023, el 16,6% de la población de 15 y más años fuma a diario: un 20,2% de los hombres y un 13,3% de las mujeres, con un notable descenso en las últimas dos décadas. Aun así, más de siete millones de personas en España fuman de forma habitual, y la prevalencia sigue siendo una de las más altas de la Unión Europea. Los datos indican que el tabaco es la primera causa de muerte evitable en España, con cerca de 50.000 muertes anuales.
Dejar de fumar no es fácil, y las tasas de éxito al intentar dejar el tabaco (sin ayuda) son bajas en todo el mundo. Los datos del CDC de EEUU de 2022 muestran que menos del 10% de los fumadores que lo intentan tienen éxito en el primer año, y solo el 38,3% usó algún tipo de apoyo (terapia o medicación) en su último intento. La tasa de recaída es igualmente elevada. Según un estudio longitudinal publicado en 2024 en el Reino Unido, la tasa de recaída fue del 83% en seguimiento a 12 meses, es decir, ocho de cada diez personas que dejaban de fumar volvían antes de un año.













