El parón estival en el escenario político, que tendrá lugar en agosto, está cada vez más próximo, y la izquierda a la izquierda del PSOE llegará a esas vacaciones sin haber cumplido los plazos que el propio espacio se dio para anunciar una marca y un candidato para las próximas elecciones generales. Los partidos agrupados en Sumar —a falta de un nuevo nombre que reemplace a la gastada marca que ideó Yolanda Díaz hace tres años— tenían la intención de despejar ambas incógnitas antes del paréntesis veraniego, pero varios dirigentes de estas formaciones han confirmado en las últimas semanas que no habrá novedades hasta, al menos, septiembre. Es decir, al inicio de lo que se prevé como una larga precampaña hasta unos comicios que el presidente Pedro Sánchez ya ha abierto la puerta a adelantar al primer trimestre de 2027.
Ningún partido vive ajeno a que las elecciones están cada vez más cerca, como reconocía el pasado miércoles en su entrevista con elDiario.es el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, que admitía que “hay muchos actores que están en clave electoral”. La decisión de Sánchez de presentar un proyecto de Presupuestos Generales del Estado por primera vez en la legislatura, pese a que carece de mayoría en el Congreso para sacarlo adelante, tiene mucho que ver con ello. Y lo mismo ocurre con el hecho de que el PP haya elevado aún más el tono contra el Gobierno, politizando asuntos como los incendios y revelando algunas de sus propuestas económicas, como el recorte de las bajas médicas y las ayudas sociales para luchar contra el absentismo, un planteamiento que ha sido duramente criticado por la izquierda.









