El final del curso político está cada vez más cerca, el adelanto electoral ha dejado de ser una ilusión y en Sumar todavía tienen la casa sin barrer. La posibilidad de que los comicios se celebren en el primer trimestre de 2027 —si el Gobierno termina presentando Presupuestos, como pretende, y no los saca adelante, como se prevé— es cada vez mayor y, en esta coyuntura, el hecho de continuar sin un liderazgo claro puede pasar factura a un proyecto que no está obteniendo resultados positivos en las citas electorales. De esta manera, no faltan las voces internas que consideran urgente mover ficha ante un próximo curso que se antoja corto y cuanto menos frenético. Desde que a finales de febrero la vicepresidenta Yolanda Díaz anunciase que no se presentaría a las próximas elecciones generales bajo ninguna sigla, el debate sobre el liderazgo del espacio no ha podido enterrarse por mucho que los principales dirigentes se afanasen en restarle importancia en pro de la colectividad del proyecto. Mientras, el nuevo Sumar —integrado, por el momento, por Más Madrid, Movimiento Sumar, IU y Comuns— ha celebrado tres actos (en Madrid, Sevilla y Barcelona) en los que ha tratado de escenificar su refundación y dar a conocer su hoja de ruta. Mientras tanto, las candidaturas que se han presentado bajo el paraguas de la coalición en los comicios autonómicos de este año no han parado de recibir varapalos y se han visto ampliamente superadas por las izquierdas soberanistas. Si en Castilla y León la marca IU-Sumar se quedaba sin representación, en Aragón solo consiguió un escaño frente a los seis de Chunta Aragonesista y en Andalucía su coalición, que también acogió a Podemos, tuvo que conformarse con igualar los cinco que ya tenía mientras Adelante Andalucía obtuvo ocho.El nuevo Sumar también tiene que trabajar la eventual integración de otras fuerzas entre las que se aspira a que esté Podemos, algo que por ahora parece altamente improbable. En este punto también entran las izquierdas soberanistas. Si bien en 2023 formaron parte de la coalición Compromís, Chunta o Més, no está tan claro que vayan a integrarse a nivel nacional de la misma forma que entonces. De ahí que, por ejemplo, en la actualización de su tesis política, Movimiento Sumar, el partido fundado por Yolanda Díaz, propusiese "alianzas coyunturales" con las formaciones ligadas al territorio. Un líder para aprovechar el desgaste del PSOEQuien más claro ha sido desde el principio con la importancia de elegir un nuevo líder para Sumar ha sido el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo. El también líder de Por Andalucía lo ha reiterado en el borrador del informe político del partido, que este sábado celebra su Coordinadora Federal. En el texto, Maíllo urge a los partidos de Sumar a elegir cuanto antes el candidato y la marca de la nueva alianza, al ser clave, dice, para poder recuperar apoyo electoral y aprovechar el desgaste del PSOE ante los casos de corrupción que le salpican. La primera vez que el coordinador federal de IU expresó la necesidad de establecer un liderazgo fue en marzo, pocas semanas después de que Yolanda Díaz anunciase su retirada, algo que no sentó bien a ningún partido de la coalición, que pensaban que era algo que surgiría con el paso de los meses de manera "natural". Entonces, internamente prometieron avances "significativos" en la alianza antes de que llegase el verano.Por el momento, no puede hablarse de que hayan tenido lugar dichos avances, si bien es cierto que con el devenir de los acontecimientos han ido descartándose algunos nombres que podían estar llamados a liderar el nuevo Sumar. El primero fue el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, el preferido de todas las partes, que desde el principio dejó claro que no tenía —ni sigue teniendo— ninguna intención de convertirse en el número 1 de la coalición. "Voy a contribuir con todo lo que esté en mi mano para que la izquierda esté a la altura en el año 2027 [en el que están previstas las elecciones generales], pero no creo que ese sea el papel que yo deba asumir", dijo en marzo.Después fue la ministra de Sanidad, Mónica García, la que anunció que se presentaría como candidata de Más Madrid a las elecciones autonómicas del año que viene, por lo que automáticamente se descartó para dirigir la alianza nacional. El único que todavía no ha aclarado sus intenciones ha sido el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que en estos momentos parece el principal candidato a liderarla. Urtasun, además, será la gran cara visible de la nueva dirección de Movimiento Sumar, que, tras la turbulenta dimisión de la hasta ahora coordinadora del partido, Lara Hernández, se renovará en su asamblea del próximo 11 de julio con la candidatura liderada por la portavoz en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, y la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez. Tras esa asamblea, se conocerá el papel concreto que representará Urtasun en el partido fundado por Díaz, aunque el ministro de Cultura no ha renunciado por el momento a su militancia en Comuns.
Sumar se acerca al final del curso con los deberes sin hacer: en la alianza urgen a elegir ya un líder ante un posible adelanto electoral
La coalición sigue sin anunciar su nueva marca y, sobre todo, su candidato a las elecciones generales, cada vez más cerca, tras el paso al lado de Yolanda Díaz.










