Izquierda Unida ha encendido todas las alarmas sobre el futuro de la izquierda a la izquierda del PSOE. El borrador del informe político que debatirá este sábado su Coordinadora Federal, y al que ha tenido acceso La Vanguardia, asume que la etapa de Sumar, tal y como ha funcionado desde las elecciones generales de 2023, ha llegado a su fin político. Y, por ello, la dirección que encabeza Antonio Maíllo reclama acelerar la reconstrucción del espacio antes de que arranque definitivamente el ciclo electoral de 2027.El documento no certifica expresamente la defunción de Sumar, pero el diagnóstico resulta difícilmente interpretable de otro modo. La dirección federal considera que las actuales bases del proyecto son ya “insuficientes” y reclama resolver “a la mayor brevedad posible” tres cuestiones que considera inaplazables: designar un liderazgo con capacidad de optar a la Presidencia del Gobierno, acordar una nueva denominación para el espacio político y volver a integrar, bajo una nueva fórmula, a las fuerzas que concurrieron unidas a las elecciones generales del 23 de julio de 2023.Lee tambiénLa apelación constituye un claro toque de atención a Movimiento Sumar, inmerso en plena reorganización tras la salida de Yolanda Díaz del liderazgo orgánico, pero también interpela al conjunto del espacio -Más Madrid, los Comuns o la propia IU-, incapaz hasta ahora de despejar quién debe encabezar la candidatura de las próximas generales. Frente a los tiempos que ha marcado la dirección de Sumar durante los dos últimos años, IU considera que el margen se agota.“No se trata de recomponer el espacio del pasado”, sostiene el borrador, que apuesta por construir “una nueva confluencia” adaptada a un escenario marcado por tres factores: el desgaste del PSOE, la fragmentación de las izquierdas y el avance del “bloque reaccionario”. Incluso introduce un cálculo político que hasta ahora apenas había verbalizado. La dirección considera que el deterioro de los socialistas por los últimos escándalos de corrupción puede abrir una ventana para recuperar parte del electorado que apoyó a Sumar en las elecciones del 23-J.Ese endurecimiento estratégico también alcanza al principal socio de Gobierno. Aunque IU vuelve a defender la continuidad de la coalición progresista y sostiene que España sigue siendo una “excepción progresista” frente al avance internacional de la extrema derecha, el documento eleva considerablemente el tono contra Pedro Sánchez. La comparecencia del presidente en el Congreso tras los últimos casos de corrupción fue, a juicio de la organización, “directamente decepcionante”. El borrador le reprocha la ausencia de autocrítica, no haber impulsado desde el Gobierno las medidas anticorrupción pactadas con sus socios y, especialmente, que “ha mantenido una férrea defensa de José Luis Rodríguez Zapatero que es ya insostenible”. Para IU, ese cierre de filas resulta incompatible con la regeneración democrática que reclama la actual situación y refuerza la necesidad de que el espacio situado a la izquierda del PSOE actúe como el verdadero motor ético y transformador del Ejecutivo.El análisis sobre la corrupción se combina, sin embargo, con una dura denuncia de lo que la organización define como una ofensiva de lawfare. El informe sostiene que existe un entramado “judicial, mediático y político” impulsado por la derecha para desgastar al Gobierno y sitúa en ese contexto tanto la investigación contra Begoña Gómez como la sentencia contra el fiscal general del Estado. Respecto al reciente fallo del caso Mascarillas, IU considera pertinente la condena a José Luis Ábalos y Koldo García, pero denuncia la “impunidad” del empresario Víctor de Aldama, a quien identifica como el principal beneficiario económico de la trama. La organización sostiene que la derecha ha terminado protegiendo al comisionista por su contribución al relato contra el Ejecutivo.El documento también reserva un extenso capítulo para el contexto internacional. IU sitúa a Donald Trump como principal referente de una “internacional reaccionaria” que, a su juicio, ya condiciona la política europea y española. La dirección carga especialmente contra el nuevo Reglamento de Retorno aprobado en el Parlamento Europeo, que atribuye al acuerdo entre el Partido Popular Europeo y la extrema derecha tras romper la alianza con los socialdemócratas, y presenta esa norma como una prueba del desplazamiento de Europa hacia posiciones cada vez más próximas al trumpismo.Pese al avance electoral del bloque PP-Vox en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, el informe extrae una conclusión optimista. La dirección sostiene que la izquierda transformadora no ha perdido base social y que, salvo en Castilla y León, incluso ha ampliado su espacio electoral. Ese diagnóstico alimenta la tesis central del documento: existe margen para reconstruir una alternativa siempre que se actúe con rapidez.Con ese objetivo, IU plantea también una modernización de su organización. El borrador anuncia nuevas herramientas de movilización apoyadas en la extensión digital, el análisis de datos y el fortalecimiento de redes capaces de amplificar el mensaje político. La dirección asume que la batalla ya no se libra únicamente en las instituciones o en la calle, sino también en el terreno digital.El informe concluye con una apelación a la identidad histórica de la organización, reivindicando la declaración de la mina de La Camocha como lugar de Memoria Democrática, el futuro puente Rafael Alberti en Cádiz o la estación Julio Anguita en Córdoba. Pero el mensaje final mira al futuro: acelerar la reorganización de la izquierda alternativa para impedir, en palabras del propio documento, que “el trumpismo llegue a la Moncloa en 2027”.La investidura de Moreno en AndalucíaLa dirección federal aprovecha además la reciente investidura de Juan Manuel Moreno en Andalucía para reforzar su tesis de que PP y Vox forman ya “un bloque compacto”. El borrador sostiene que el presidente andaluz ha asumido como propia la agenda de la extrema derecha durante el debate de investidura, citando cuestiones como la “prioridad nacional”, el negacionismo climático o el desmantelamiento de las políticas de igualdad. A juicio de IU, Moreno se ha convertido en “un peón más” de la estrategia diseñada por Alberto Núñez Feijóo y Vox para conquistar el Gobierno de España.Ese diagnóstico sirve a la organización para redoblar su llamamiento a la movilización del activismo y de la sociedad civil frente a los nuevos ejecutivos conservadores surgidos del último ciclo electoral. La formación reclama impedir “cualquier retroceso” en comunidades como Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro