IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes no han aumentado aún su alianza, aunque hay optimismo sobre la entrada de Compromís, Chunta y Ara Més. El portavoz de ERC afirma que logró abrir el debate y el resto “no depende” de él

El avispero de la izquierda alternativa recibió dos sacudidas en febrero. Las dos con un propósito común: acelerar la integración de fuerzas a la izquierda del PSOE para las generales. La primera la provocó el miércoles 18 Gabriel Rufián, portavoz en el Congreso de ERC, con un llamamiento a la unidad en un acto junto al diputado autonómico de Más Madrid Emilio Delgado. La segunda la pegaron tres días después IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes, que presentaron conjuntamente su alianza, anunciando que pretendían ampliarla al máximo número posible de partidos. Cinco meses después de abrirse la vía Rufián y presentarse el nuevo bloque, la izquierda no ha logrado reducir su dispersión y sigue lejos de la tan nombrada unidad.

En contraste con su enorme impacto mediático, hasta la fecha la idea de Rufián no se ha concretado en ninguna asociación. El popular diputado republicano no ha logrado ni siquiera convencer a la dirección de su propio partido. En cuanto a las cuatro formaciones a la izquierda del PSOE integradas en el Gobierno que dieron “un paso al frente” —su lema de febrero—, aún no han sumado ninguna fuerza más a su plataforma. Aunque Compromís en la Comunidad Valenciana, Ara Més en Baleares y Chunta Aragonesista se muestran abiertas —con distintos tonos y matices— a la posibilidad de una alianza y en la plataforma hay optimismo sobre ello, no hay nada cerrado. De momento, la alianza está lejos de la agregación que logró Sumar para las generales de 2023, cuando juntó a una quincena de formaciones, entre ellas Podemos, que de momento va por su cuenta con Irene Montero como candidata.