Andy Burnham ser� nombrado hoy primer ministro de Reino Unido, sin haber sido votado por los ciudadanos.Puede que lo que ocurre en Gran Breta�a sea la �ltima oportunidad que le resta a la democracia liberal para recuperar la estima de la ciudadan�a en estos tiempos de intrusivas redes sociales. Y la iron�a es que en aquel paradigma que fue del parlamentarismo se emplean las mismas t�cticas populistas que cuestionan las normas de todo sistema de gobierno representativo.El Reino Unido ha cambiado su liderazgo pol�tico y la mudanza no ha sido el resultado de ese tradicional proceso legitimador de una �lite gobernante que consiste en la presentaci�n de programas partidistas, de campa�as electorales, de un hombre/mujer un voto y del veredicto final que otorgan las urnas. No ha ca�do un gobierno por haber sido derrotado en una moci�n de confianza sino porque desde hace meses los sondeos le daban por perdedor a su l�der.A partir de hoy el poder en el Reino Unido lo ejerce un pol�tico que ha sido elevado al liderazgo por la aclamaci�n de sus correligionarios en la C�mara de los Comunes sin haber siquiera sometido a la votaci�n de ellos un plan de gobierno. Es el l�der porque es inmensamente popular en el norte de Inglaterra donde ha sido el eficaz alcalde de Manchester, la segunda ciudad del Reino Unido. Y porque su discurso, tan cercano como parco de contenido, acumula much�simos likes en las plataformas sociales.Se dir� que el grupo parlamentario del Partido Laborista, que goza de una amplia mayor�a en la C�mara de los Comunes, ha depuesto a un l�der y entronizado a otro para salvar los muebles. Ha proclamado Prime Minister a quien cree capaz de tocar las teclas emocionales de un electorado que se muestra abiertamente desconfiado con los partidos del establishment pol�tico y se entusiasma con la insurgencia populista, tanto la de la extrema izquierda con la de la derecha extrema.Y es as� como el viernes Sir Keir Starmer, 63 a�os, renunci� al cargo de l�der del Partido Laborista brit�nico que ostentaba desde el cuatro de abril 2020, y que hoy lunes acudir� al palacio de Buckingham donde presentar� a Carlos III su dimisi�n como presidente del Gobierno, poder que ejerc�a desde el cinco de julio de 2024.El rey le agradecer� los servicios cumplidos al Prime Minister saliente y acto seguido recibir� a Andy Burnham, 56 a�os, el exalcalde de Manchester que el viernes reemplaz� a Starmer al frente del mayor partido en el Parlamento. El viernes Burnham, que le hizo la cama a Starmer, se desat� en elogios a su predecesor en el acto pol�tico de su "coronaci�n". Starmer no asisti�.Seg�n la ancestral f�rmula pol�tica que se emplea en el Reino Unido y tras el protocolario besamanos, el monarca le pedir� a Burnham que forme un gobierno "en mi nombre". Si este recambio no consigue recuperar la confianza de los brit�nicos en sus instituciones y en su clase dirigente los s�bditos de Carlos III lo tienen crudo.Burnham es el s�ptimo Prime Minister desde que en el refer�ndum de Brexit hace diez a�os los brit�nicos votaron por divorciarse de la Union Europea, su principal socio comercial. Brexit es el elefante en la habitaci�n de la pol�tica brit�nica que ning�n miembro de parlamento quiere encarar. Ante la relaci�n Reino Unido-Uni�n Europea Burnham es tan ambiguo como el que m�s.Desde aquel fat�dico plebiscito cinco primeros ministros conservadores, empezando por el ap�tico David Camer�n que lo convoc�, pasando por el fr�volo Boris Johnson que lo promovi�, por dos lideresas, la indecisa Theresa May y la fan�tica librecambista Liz Truss, y acabando con el cerebral financiero Rishi Sunak que desde el principio apoy� la ruptura con Europa, han fracasado en sus intentos de hacer funcionar al Reino Unido.Starmer, que tras una brillante carrera judicial gan� su acta de miembro de la C�mara de los Comunes en 2014 por un distrito electoral en el norte de Londres, lider� una contundente victoria laborista diez a�os m�s tarde que puso fin a un total de catorce a�os de gobiernos conservadores crecientemente ca�ticos. Su dram�tica ca�da en desgracia en el ecuador de la legislatura ilustra todo lo que se ha de explicar sobre la dificultad que supone hoy gobernar el Reino Unido.Starmer triunf� en 2024 porque prometi� "cambio" que es lo que en una democracia parlamentaria brinda al electorado todo partido que lleva un prolongado tiempo en la oposici�n. Y se estrell� ante la dura realidad que supone gestionar la inmigraci�n y mantener el gasto social cuando se estanca la econom�a. Malo si se suben impuestos, peor si se aumenta la deuda.Starmer, que comunicaba torpemente, aument� el desencanto que hered�. Se apuesta ahora a que un buenista "populista" que maneja bien su relato en las redes sociales rescate la democracia liberal de las garras del irritado desenga�o, de la fake news de una violenta polarizaci�n.
El populismo en el reino del Brexit
Puede que lo que ocurre en Gran Breta�a sea la �ltima oportunidad que le resta a la democracia liberal para recuperar la estima de la ciudadan�a en estos tiempos de intrusivas...














