Libre de marcaEl PP antepone lo razonable a lo emocionante. Ah� radica su pujanza municipal y buena parte de su acomodo y disonancia nacionalAlberto N��ez Feij�o, ayer, en la presentaci�n de los candidatos del PP a las municipales.EFEActualizado Domingo,
julio
13:03Audio generado con IANuestro sistema de partidos presenta una aparente y falsa paradoja que un amplio sector del PP asume inconscientemente como indescifrable. Desde hace tres d�cadas, los populares dominan, salvo en alg�n momento puntual, el mapa municipal. Sin embargo, el PSOE resiste con br�o y sus artes en las generales, que se le atragantan al PP o las encara como un mal trago. No es una paradoja, es un marco mental interiorizado por G�nova, 13.Realmente es un espejismo, porque los socialistas s�lo han superado los siete millones de votos en tres ocasiones desde 2011: en 2015, abril de 2019 y 2023, sin ganar las elecciones. Por su parte, el PP s�lo estuvo por debajo de esa cifra en abril y noviembre de 2019. Ese a�o, de abril a noviembre, S�nchez perdi� 600.000 votos y S�nchez se at� definitivamente a Podemos y separatistas. No obstante, el PSOE interpreta, refleja y molde� desde los 80 la cultura pol�tica de los espa�oles.Como escribi� hace tiempo -antes del verdadero-falso S�nchez- Rafa Latorre: �Hay millones de espa�oles deseando encontrar una raz�n para votar al PSOE�. El atributo de S�nchez es haberles proporcionado una con suficiente fuerza como para desactivar todas las razones en sentido contrario. En todo caso, S�nchez puli� una joya que le entreg� Zapatero, que fue quien verdaderamente consigui�, pacto del Tinell mediante, convertir al PP en un partido antip�tico [ya hemos escrito aqu� que el 11-M parti� Espa�a por la mitad; fue 'El final de la inocencia'].El PP -salvo conocida excepci�n- no hace vibrar, simplemente administra mayor�as. No agita ni entusiasma, �nicamente proclama la grandeza del sentido com�n. Los electores de una menguante izquierda sist�mica abandonan en las municipales con mayor facilidad sus siglas porque los candidatos del PP representan una suerte de socialdemocracia eficiente, templada y ponderada. Los votantes de la derecha no arriesgan ni experimentan; conservan y salvaguardan. As� que el PP arroll� en las municipales y auton�micas de 2023 y promete repetir su �xito en 2027.El PP antepone lo razonable a lo emocionante. Ah� radica su pujanza municipal y buena parte de su acomodo y disonancia nacional. Feij�o present� ayer a su poderosa y nutrida armada territorial. Adopt� un eslogan auton�mico energizante: �Le tenemos ganas al PSOE�, �Tenemos ganas de elecciones�. El poder territorial del Partido Popular ha constituido un dique de contenci�n institucional ante la incontinencia de S�nchez, cosa que supo Feij�o desde el principio.Feij�o lleva un a�o entonado: se refiere sin pudor a lo que las saunas y prost�bulos de Sabiniano G�mez supusieron para la catapulta pol�tica de S�nchez; estableci� un dec�logo para la relaci�n y naturalizaci�n de esa relaci�n con Vox; introduce temas en la agenda -aunque luego, melifluamente, el partido los aten�e- y, recientemente anunci� un nuevo v�nculo atl�ntico con Hispanoam�rica. Feij�o acierta con las obligaciones que exige a sus candidatos: �decencia, servicio y ambici�n� -que �l deber� rematar-; frente a la indecencia, la vergonzante servidumbre y la codicia.







