Estrellas Michelin hasta para regalar, con sus ingredientes ex�ticos, modernidad, dise�o, est�tica... �Y te ponen un pan con mantequilla de plato principal? Pues s�, as� es Copenhague: capital de Dinamarca, capital de los restaurantes estrellados, capital de los hidratos de carbono. Lejos de ser algo humilde, el culto al pan coloca al alimento por excelencia de la humanidad en un lugar de honor.Copenhague es m�s bien peque�a (600.000 habitantes), llena de espacios abiertos y de antiguos barrios portuarios e industriales reconvertidos en agradables zonas de viviendas y restaurantes, edificios de dise�o e incluso zonas de ba�o entre los canales. Pero si algo destaca por encima de todo es la enorme proporci�n de restaurantes con estrella Michelin por habitante; una de las m�s altas del mundo. Sin ir m�s lejos, el pasado 1 de junio, la capital danesa gan� tres m�s, en los restaurantes Esse, akme y Lille M�lle.El Pan, ante todoBollos de naranja y canela y de cardamomo y lim�n, en Riviera.Hace a�os que los pa�ses escandinavos han recuperado el aprecio infinito por los panes, los bollos, los bizcochos... No temen al gluten; lo aman. Las calles de Copenhague est�n repletas de panader�as artesanales entre las que destacan Riviera, cuya propietaria es Chiara Barla, una italiana emigrada a Dinamarca que con sus panes de masa madre y su pastrami casero hace exquisitos brunch, deliciosas quiches de verduras y reutiliza la boller�a que no vende cada d�a para elaborar originales granolas.Bizcocho de lim�n y bollos varios, de Juno.Juno, tambi�n c�ntrica como la anterior, tiene una concurrida terraza donde saborear un glorioso bizcocho de lim�n, galletas de mantequilla casera y panes, muchos tipos de panes. Familias enteras se atiborran en su terraza en cuanto sale un rayo de sol.T�pico desayuno dan�s, en Flere Fugle.Como los que hacen en Flere Fugle, que antes era un feo taller mec�nico y hoy es parte del Demokrati Garage, un espacio de coworking, peque�as empresas y desayunos, donde destaca el s�ndwich de queso y pan de centeno (o de muchos otros tipos) con el que cualquier buen dan�s empieza el d�a.Elegantes pasteles de Kong Hans Bakery.En su querencia por la alta cocina y los hidratos, la �ltima incorporaci�n en la ciudad es Kong Hans Bakery, hermana peque�a del restaurante con dos estrellas que se encuentra a pocas manzanas.Este p�t� en cro�te de Kong Hans Bakery por s� solo ya es un motivo para viajar a Copenhague.All� reina la pasteler�a francesa moderna, aunque hay un p�t� en cro�te relleno de conejo confitado, lengua de ternera, carrilleras de cerdo, trompetas de los muertos y pistachos sicilianos que por s� solo merece un restaurante. O un viaje a Copenhague.Plato principalPan casero con mantequilla artesanal, en Lille M�lle.En una ruta por algunos de los restaurantes m�s punteros de Copenhague llama la atenci�n que el pan aparece como un plato m�s del men�. No est� presente durante ciertos momentos de la comida en los que apetecer�a un pellizco, pero de repente, el chef llega y dice: �Y ahora, el pan�, como quien trae el pescado, y te sirve un panecillo precioso, reci�n horneado, acompa�ado normalmente por una mantequilla casera, esa misma que ha hecho tan famosas las galletas danesas.Yogur de oveja con miel fermentada y acedera, de Lille M�lle.As� ocurre por ejemplo en Lille M�lle, un antiguo molino restaurado cuyo joven chef, Christoffer S�rensen, ya se ha consolidado con una estrella en el panorama dan�s. En su restaurante hay que destacar tambi�n platos como el caldo de anguila y algas, preparado al momento en una cafetera de sif�n, o los postres, como un original helado de avellana con caviar o el yogur de oveja con miel fermentada y acedera, decorado con una rica mariposa que sabe a galleta.Pan de leche japon�s con mantequilla artesanal, de Aure.Otro restaurante que ofrece pan con mantequilla entre sus platos principales es Aure, cuyo chef, Nicky Arentsen, gan� su primera estrella y el premio Michelin al joven chef a los 81 d�as de abrir. En un antiguo almac�n de explosivos de 1745, este cocinero y su mujer, Emma N�rbygaard, han empe�ado todos sus ahorros pero, con ayuda de su cangrejo real con yogur y kumquat, sus ostras con r�bano picante y membrillo y el pan de leche japon�s con mantequilla artesanal, parece que los recuperar�n.Pan de patatas fermentadas, de Esse, que acaba de conseguir una estrella Michelin.Esse es otro de los reci�n reconocidos restaurantes de la capital, que destaca porque todo lo que hay en �l es lo que se ve: es decir, la despensa, la cocina y las mesas est�n juntas. En varias estanter�as que tambi�n sirven de decoraci�n se almacenan decenas de tarros con fermentos que luego son ingredientes, y con alimentos reciclados como pieles de zanahoria convertidas en polvo que se usa como especia. El men� es creativo y moderno, al igual que el de todos estos comedores, pero se agradece igualmente que uno de sus platos estrella sea un calentito y esponjoso pan de patatas fermentadas.Caviar en S�ller�d Kro.M�s cl�sico, indudablemente franc�s y en un elegante lugar que parece la casa de campo de un arist�crata, se encuentra S�ller�d Kro, dirigido por el chef Jakob de Neergaard. Las verduras frescas, las ostras o las salsas delicadas son parte imprescindible del men�, aunque con el caviar llegan tambi�n los panecillos de cereales y las mantequillas con sabores.Panes caseros de cereales, de S�ller�d Kro.En pleno centro de la ciudad, en un edificio de 1731, el chef Bo Bech abri� Bobe, donde el pan ya pasa a protagonizar gran parte de la comida. A la manera escandinava, el pan de centeno casero, fermentado durante cuatro d�as, y untado de mantequilla (�c�mo no!) se va convirtiendo en el soporte donde comer salmones marinados, arenques y caballas del norte.No se ve, pero bajo estos arenques marinados con huevo empanado de Bobe hay un pan de centeno.BOLA EXTRASi no solo de pan vive el hombre, es porque tambi�n puede vivir del exquisito sushi de dos sitios hermanos, ambos ya con estrella Michelin, que se llaman akme y Sushi Anaba. En el barrio postindustrial y ahora bellamente reformado de Nordhavn est�n ambos locales. En el primero es muy recomendable probar el sushi con un toque de cocina francesa procedente de pesca sostenible en aguas escandinavas, o hacer una cata de sakes en el segundo.La barra de akme, donde preparan sushi con toques de cocina francesa.En la Pagoda Japonesa del hist�rico parque de atracciones Tivoli hay otro plan alternativo a la vista: las residencias temporales de restaurantes con estrella Michelin de todo el mundo. Para quienes tengan previsto ir este verano, seg�n la fecha, hay dos posibles propuestas. A partir del 16 de julio, es el turno de Coda, un dos estrellas con sede en Berl�n. Y a partir del 16 de agosto estar� S�hring, un tres estrellas procedente de Bangkok.Uno de los platos de Alchemist.Pero si se tratara de comer diferente y de sorprenderse, el lugar sin duda es Alchemist. Su chef, Rasmus Munk (dos estrellas), investiga nuevos alimentos en su laboratorio Spora, y ofrece un men� de 35-40 platos que es mucho m�s que una cena de seis horas. Eso s�, tiene a�o y medio de lista de espera y cuesta 750 euros (sin bebida). La buena noticia es que con un bollo o un buen pedazo de pan se olvidan todas las penas.https://www.visitdenmark.com/https://www.wonderfulcopenhagen.com/
Copenhague, la capital del gluten: por qu� los mejores restaurantes Michelin de Dinamarca veneran el pan
Estrellas Michelin hasta para regalar, con sus ingredientes ex�ticos, modernidad, dise�o, est�tica... �Y te ponen un pan con mantequilla de plato principal? Pues s�, as� es...







