Actualizado S�bado,
julio
21:03Mientras los favoritos descubr�an las rampas del in�dito Col de Haag, entre un gent�o que alucin� al propio Tadej Pogacar -"fue inolvidable, uno de los ambientes m�s locos que he visto en mi carrera"- y dos rayas en el asfalto que se instal� hace tres a�os que parec�an simular las calles de una pista de atletismo, hubo un momento de duda. Ocurre que cuando el esloveno tarda m�s de lo habitual en arrancar en solitario, surge la extra�eza. Y eso que cuesta recordar la �ltima vez que padeci�: antes de repetir triunfo en Le Markstein, el 25 de su trayectoria en el Tour, hab�a sacado alg�n tipo de distancia a Jonas Vingegaard en 11 de los �ltimos 12 precedentes monta�osos. El duelo que ya no es.Para saber m�sNo era debilidad, claro. Era puro c�lculo: lo acab� resolviendo a 23,9 km/h. Tadej quiere a su compinche Isaac Del Toro en el podio de Par�s y sab�a que "no estaba en su mejor versi�n". As� que decidi� aguardar. Jugada maestra, de nuevo, que iba a desembocar en otro doblete del UAE en meta (el segundo equipo en hacerlo en un mismo Tour: como el Sky de 2012 con Chris Froome y Bradley Wiggins, aunque ellos en las cronos). Porque el mexicano sufri�, remont� a Florian Lipowitz y Juan Ayuso, atrap� a Paul Seixas y Jonas Vingegaard y finalmente los rebas� en la meta para atrapar los segundos de bonificaci�n.Del Toro sigue s�ptimo en esa clasificaci�n en la que su compa�ero manda como no se recordaba, con 4:30 sobre el segundo, Vingegaard. Pero Del Toro est� a apenas 1:20 del dan�s y, entre ellos, cinco aspirantes m�s. Una pelea apretada y preciosa por los restos.Juan Ayuso, entrando en meta por delante de Lipowitz.EFEA la que le restan un buen pu�ado de batallas, empezando por este domingo en el Plateau de Solaison. Y siguiendo por el martes en la contrarreloj entre �vian y Thonon-les-Bains. Ah� deber�a ser terreno para que Remco Evenepoel tomara algo de tiempo a sus rivales. El belga, que perdi� m�s de cuatro kilos para afrontar el empe�o del Tour y esas cumbres en las que es incapaz de seguir el ritmo de los escaladores, se mantiene tercero (por delante de su compa�ero Lipowitz), salvando cada d�a con un coraje asombroso. Se descuelga, no se desmoraliza y acaba remontando puestos. A la espera (o no), de su habitual explosi�n total, as� lo hizo tanto en los Pirineos, como en Le Lioran y as� repiti� el s�bado en el altiplano hasta Le Markstein, donde a punto estuvo tambi�n de atrapar a Vingegaard, Seixas y Del Toro.Fueron los dos j�venes los que m�s sorprendieron. Especialmente un Seixas que asombra. Ha sabido campear con las presiones de un pa�s, Francia, ansioso por un gran ciclista que vuelva ya no a ganar el Tour (desde Hinault hace 41 a�os), al menos a pelearlo. Pero el de Decathlon, ya cuarto y vestido de blanco tras adelantar a Juan Ayuso, tiene 19 a�os. "Ha demostrado que es un campe�n, que puede liderar un equipo y que est� muy fuerte. El p�blico le adora, es la gran esperanza francesa. Prot�janle y pronto brillar�", avis� un Pogacar que tuvo alg�n gui�o c�mplice con quien se antoja la amenaza a su era."Fue otro d�a muy dif�cil, pero nos estamos acostumbrando. Eso es lo que realmente valoro. Entren� muy, muy duro para esto, el equipo trabaj� duro para esto. Mis compa�eros hicieron un gran trabajo, como lo han hecho durante las �ltimas dos semanas. Es un verdadero placer tener este maillot blanco y seguir luchando por el podio", razon� el chico, con ganas de la etapa de este domingo "cerca de la casa de mis abuelos": "Conozco muy bien la subida a la meseta de Solaison, ya que la he hecho varias veces. Es realmente muy dura. Es dif�cil encontrar una subida m�s dif�cil. Va a ser una gran etapa".En esa pelea de la que nadie quiere caerse, se mantiene tambi�n brav�simo un Ayuso al que no se le ha comprobado un mal rato. Sin alardes pero sin fisuras, sigue cumpliendo su plan en su primer Tour como l�der de equipo. Tras superar una gripe A en las semanas previas, conf�a en seguir yendo a m�s.














