Actualizado Martes,

julio

17:34Cada vez son m�s lejanos y difusos los recuerdos de Tadej Pogacar sufriente o derrotado. Y los hubo, claro. Perdi� dos Tours con Vingegaard, por ejemplo. Pero el esloveno va borrando cada uno con una tiran�a que no vislumbra fin. En Le Lioran, la estaci�n de esqu� a los pies del Plomb du Cantal donde hace dos a�os Jonas fue capaz de remontarle y luego ganarle al sprint la etapa, hizo esfumarse la memoria. Arranc�, violento, a un kil�metro de la pen�ltima cima, el col de Perthus, y camin� en solitario hacia su en�sima victoria de etapa. Otro golpe en ruta hacia su quinto Tour. [Narraci�n y clasificaciones] El d�a que en Tadej iguala a Miguel Indurain, 60 veces de amarillo. De amarillo alz� los brazos, irresistible. Ya nadie, ni siquiera Vingegaard, osa ni siquiera a intentar seguir sus zarpazos. Peligro mortal. Casi mejor vigilarse de los otros, pues lo m�s intrigante de la jornada lo dej� la lucha por los restos. Ah� sucumbi� Isaac del Toro, ah� padeci� Remco Evenepoel. Ah� se mantiene Juan Ayuso, a un suspiro del podio. Igual da que el resto proteste, que no se gane las simpat�as del pelot�n, el UAE es un ej�rcito implacable a las �rdenes de un tirano que todo lo pretende. Control y exigencia, todos al ritmo brutal de los pretorianos de Tadej. La segunda gran etapa de monta�a del Tour 2026, ahora en el Macizo Central y sus 'puys' volc�nicos, fue otra demostraci�n de poder�o desde el amanecer en Aurillac. Aprietan los dientes Politt y Wellens y por mucho empe�o que pongan los aventureros por delante, nada es posible. Aunque esta vez el plan se iba a enredar. Javi Romo, en solitario, durante la etapa con final en Le Lioran.TourDe la electricidad de los primeros kil�metros, con el Lidl acelerando para asegurar a Mads Pedersen los puntos por el maillot verde de la regularidad (pas� el primero, por mil�metros sobre Kanter, en el sprint de Lacapelle), a la locura de la formaci�n de la escapada. Fueron 31 ciclistas que, tras la Cote de Paiherols ya eran menos. Ah� fue cuando Javi Romo exigi� protagonismo. Se lanz� por delante con Harold Tejada, que poco le aguant�, e iba a ser el toledano, hombros de ex triatleta, lector de la Biblia y taurino, el que coronara el solitario las tres siguientes cotas. Una cabalgada tan imposible como meritoria, con el UAE martiriz�ndole siempre a menos de un minuto. Acab� su peripecia en las rampas de Puy Mary, rendido a una evidencia feroz, la lengua fuera. Justo all� abandon� la puja Wellens y, ante la entrega total, otro rebelde, �nico Richard Carapaz, se fue en solitario a por todas. Un pulso tremendo, los impulsos consecutivos de Grossschartner, Adam Yates... Y, sorpresa, el Decathlon con Prodhomme en los �ltimos metros de la cima. Alarde franc�s en su d�a nacional. Eso, la aparici�n de los compa�eros de Paul Seixas, en el d�a de la toma de la Bastilla cort� el ritmo al UAE. Que quiz� tard� m�s de la cuenta en ejecutar su plan en Perthus. O es que tem�a la debilidad, como as� fue, de Del Toro. Pero, a falta de un kil�metro, Pogacar no aguant� m�s. Su furia desataca, una progresi�n tan bestial que asusta. Adelant� a Carapaz como si de una moto se tratara. Coron� en solitario, se la jug� en la bajada y ya nadie pudo con �l. Celebr� con rabia. En la persecuci�n, con el col de la Font de C�re mediante, sufri� Evenepoel. Pero su bravura es abundante. Atrap� a la nobleza en la bajada y se permiti� el lujo de entrar segundo, a 32 segundos de Pogacar. En vez de perder, gan� impulso hacia el podio con las bonificaciones. Hasta la segunda plaza, que ya no es quimera, pues Vingegaard se dej� unos segundos en meta. Juan Ayuso, s�lido, consolid�ndose, se alza al cuarto puesto (y atrapa el maillot blanco) a 16 segundos de Remco, con Seixas quinto tambi�n bien cerca.