NoticiaAnalizaron restos óseos procedentes de Dahshur y hallaron un marcado desarrollo muscular, así como fracturas que habían cicatrizado, compatibles con el uso frecuente de armas reales. Foto: Imagen de referencia generada por IA.PERIODISTA17.07.2026 11:51 Actualizado: 17.07.2026 11:51
Una investigación internacional sobre restos óseos de integrantes de la realeza del antiguo Egipto encontró evidencias de que varias princesas desarrollaban una intensa actividad física y utilizaban armas como arcos y dagas, lo que cuestiona la idea de que estos objetos tenían únicamente un valor ceremonial.Según un estudio publicado en la revista 'Frontiers in Environmental Archaeology', investigadores del Departamento de Arqueología de la Universidad de Beni-Suef (Egipto) y del Instituto de Bioarqueología de Londres analizaron restos óseos procedentes de Dahshur y hallaron un marcado desarrollo muscular, así como fracturas que habían cicatrizado, compatibles con el uso frecuente de armas reales. LEA TAMBIÉN Los resultados indican que elementos como la daga de la princesa Ita y las flechas halladas en la tumba de la princesa Noub-Hotep no eran únicamente símbolos de poder, sino objetos utilizados en actividades como la caza o el entrenamiento, de acuerdo con 'DW'.La investigación se originó tras la reevaluación de seis momias reales. Foto:Hashesh et al., Front. Environ. Archaeol., 2026Momias reales redescubiertasLa investigación se originó tras la reevaluación de seis momias reales encontradas inicialmente en el complejo funerario de Dahshur a finales del siglo XIX y redescubiertas en el Museo Egipcio en 2020.El estudio se centró en cuatro hermanas, identificadas como hijas del faraón Amenemhat II: las princesas Ita, Khenmet, Itaweret y una mujer identificada provisionalmente como Sathathormeryt. También fueron analizados los restos de la princesa Noub-Hotep y del rey Hor.Aunque los cráneos de las princesas se perdieron a comienzos del siglo XX, el resto del esqueleto conservado permitió a los investigadores estimar aspectos como la edad, el sexo, la estatura y el estado de salud de cada individuo. LEA TAMBIÉN Evidencias de entrenamiento y lesionesEl análisis mostró un importante desarrollo óseo y muscular en las extremidades superiores, una característica asociada a movimientos repetitivos de gran intensidad, como sostener un arma o tensar de forma continua la cuerda de un arco.Los investigadores también identificaron lesiones graves que habrían sido consecuencia de accidentes, impactos o caídas durante actividades de caza o entrenamiento.Todas presentaban una cicatrización adecuada, lo que sugiere que los miembros de la familia real disponían de atención médica avanzada para la época.Los autores señalaron que estos aspectos serán objeto de futuras investigaciones. Foto:Hashesh et al., Front. Environ. Archaeol., 2026.Además, el estudio detectó indicios de infecciones, posibles deficiencias nutricionales y anomalías vertebrales poco frecuentes, algunas de las cuales podrían estar relacionadas con la consanguinidad dentro de la familia real. Los autores señalaron que estos aspectos serán objeto de futuras investigaciones.Los investigadores señalaron que el objetivo del trabajo también es reconstruir la vida cotidiana de estas figuras históricas y ofrecer una visión más amplia de su experiencia, más allá de los objetos de valor con los que fueron sepultadas.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.JOS GUERREROREDACCIÓN ALCANCE DIGITALMás noticias Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










