Actualizado Viernes,
julio
08:11La fuerte presencia de m�sculos inervados y fracturas curadas demuestra que las mujeres de la realeza pod�an usar las armas con las que eran enterradas, pero tambi�n que su alto estatus no las exim�a de las dificultades, seg�n expertos de la Universidad de Beni-Suef (Egipto).Durante d�cadas, los cient�ficos han debatido el significado de las armas halladas en las c�maras funerarias de algunas princesas del antiguo Egipto. Especialmente si eran simb�licas o herramientas pr�cticas. Ahora, una reevaluaci�n de las momias de cinco mujeres de la realeza del Imperio Medio ha demostrado que algunas princesas enterradas con armas pod�an utilizarlas, tal y como se publica en 'Frontiers in Environmental Archaeology'."Los miembros de la familia real, especialmente las mujeres, participaban activamente en actividades que requer�an destreza y esfuerzo f�sico, como el tiro con arco y la caza", relata Zeinab Hashesh. "Esta conclusi�n se ve respaldada por la forma en que sus huesos se desarrollaron para soportar un uso muscular intenso, lo que se corresponde directamente con las armas descubiertas en sus tumbas".Los investigadores estudiaron seis momias reales halladas en Dahshur, un complejo funerario de pir�mides y tumbas de pozo, en la d�cada de 1890. Estas momias hab�an estado perdidas durante a�os y fueron redescubiertas en el Museo Egipcio durante un proyecto de conservaci�n en 2020.Cuatro de las seis eran hermanas, hijas del fara�n Amenemhat II, enterradas en c�maras subterr�neas id�nticas: la princesa Ita junto a la princesa Khenmet, y la princesa Itaweret junto a una mujer an�nima identificada provisionalmente como la princesa Sathathormeryt. Fueron enterradas con objetos como arcos y flechas, tradicionalmente asociados a los hombres; el ata�d de la princesa Ita conten�a una daga particularmente hermosa. Insignias similares fueron enterradas con los otros dos miembros de la realeza evaluados: la princesa Noub-Hotep y el rey Hor.Aunque las seis hab�an sido cuidadosamente momificadas, el tejido blando se hab�a pulverizado y algunos huesos no se conservaron. Lamentablemente, esto incluye los cr�neos de las princesas, que se perdieron a principios del siglo XX. Sin embargo, los huesos restantes se encontraban en buen estado, lo que permiti� a los arque�logos estimar la edad, la estatura y el sexo de las personas al morir, as� como descubrir indicios de enfermedades o lesiones."La princesa Ita era una mujer joven de entre 28 y 34 a�os con una musculatura fuerte en la parte superior del cuerpo, lo que sugiere que sol�a usar armas como mazas o dagas", comenta Hashesh. "La princesa Khenmet era una mujer de entre 30 y 40 a�os que mostraba signos de adelgazamiento �seo, pero ten�a ligamentos muy resistentes. La princesa Itaweret era una mujer joven de entre 20 y 34 a�os que sobrevivi� a fracturas de costillas y de pie; su esqueleto demuestra que era una arquera experta".Las robustas inserciones musculares en los huesos de las hermanas indican que eran muy activas f�sicamente, lo cual concuerda con el uso de armas en sus tumbas. Evidencias similares muestran que la princesa Noub-Hotep y el rey Hor tambi�n eran arqueros."Encontramos un desarrollo notable en las extremidades superiores de estos individuos, lo que se correlaciona con acciones repetitivas y de alta intensidad, como tensar la cuerda de un arco o estabilizar un arma, lo que demuestra que estas actividades eran habituales a lo largo de sus vidas", explica Hashesh. "Esto explica directamente la presencia de arcos, flechas y mazas en las tumbas de las mujeres; no se trataba solo de regalos simb�licos, sino de herramientas que utilizaban activamente".Las lesiones, como las costillas rotas de la princesa Itaweret, probablemente causadas por un golpe o una ca�da desde gran altura, eran frecuentes, y varias personas presentaban infecciones y deficiencias nutricionales. Las hermanas tambi�n compart�an raras anomal�as en la columna vertebral, lo que indica que sus padres y el resto de la familia estaban estrechamente emparentados."Estas lesiones probablemente fueron causadas por accidentes, ca�das, golpes fuertes u otros impactos relacionados con un estilo de vida activo, ya sea por la caza, el entrenamiento militar u otras actividades exigentes", cuenta Hashesh. "Lo notable es que las lesiones sanaron bien, lo que sugiere que tuvieron acceso a atenci�n m�dica avanzada para su �poca".Sin embargo, los arque�logos se�alan que la p�rdida de los cr�neos de las princesas limita sus an�lisis. Adem�s, a�n no han podido realizar todos los an�lisis previstos, como el an�lisis de is�topos estables, que podr�a arrojar m�s luz sobre posibles deficiencias nutricionales."Nuestro sue�o ser�a ir mucho m�s all� de la simple identificaci�n de la realeza de Dahshur", comenta Hashesh. "Intentar�amos contar sus historias de vida completas, sus familias, su salud e incluso sus roles pol�ticos, con el mayor detalle posible. M�s all� de la ciencia, preservar�amos los restos, crear�amos impresiones 3D para la ense�anza y exposiciones virtuales, y los exhibir�amos junto con sus joyas, armas y objetos funerarios. Todo esto se har�a con respeto, asegurando que los restos se presenten de forma �tica, tal como fueron enterrados originalmente. Sus objetos y joyas son verdaderamente fascinantes, de una maestr�a artesanal impresionante. Sin embargo, si bien los arque�logos se han centrado durante mucho tiempo en preservar estos tesoros, a menudo se ha olvidado a las personas que los crearon. Nuestro estudio busca cambiar eso", finalizan.










