Cada vez son más los trabajadores que deciden retrasar su jubilación. Durante los primeros cuatro meses de 2026 el 12,3% de las nuevas altas en pensiones de jubilación fueron demoradas voluntarias, una opción muy popular entre los que buscan aumentar el importe de la prestación ya que pueden cobrar hasta un 4% más por cada año extra trabajado o recibir una cantidad a tanto alzado de entre 4.800 y 13.500 euros.Así, mientras la Seguridad Social ofrece incentivos a los que terminan por atrasar su salida del mercado laboral, penaliza la pensión de los que deciden adelantarla y les aplica un coeficiente reductor de entre el 21% y el 2,81% según las cotizaciones.

A mayor tiempo trabajado menor será el porcentaje reductor que se aplique, aunque también dependerá de los meses que el individuo adelante la jubilación. El organismo permite retirarse hasta dos años antes de lo previsto a los profesionales que así lo deseen, aunque los que lo hagan enfrentarán la reducción máxima del 21% si han cotizado menos de 38 años y 6 meses.

De esta forma, los que hayan cotizado más de 41 años y 6 meses pero menos de 44 años y 6 meses verán reducida su pensión en un 10% si se retiran 20 meses antes de lo previsto. En cambio, si la adelantan un año (12 meses), la reducción sería del 5%.