Aunque el grueso de trabajadores desea llegar cuanto antes a su jubilación, existen también muchos casos en los que los empleados desean alargar su trayectoria profesional con el objetivo de aumentar la cuantía de su futura pensión de jubilación. Es lo que se conoce como jubilación demorada, una modalidad cada vez más acogida por los trabajadores. De acuerdo con los datos publicados por la Seguridad Social, esta modalidad ya significa un 12,3% de las nuevas jubilaciones, según los datos correspondientes al mes de abril.
La jubilación demorada consiste en demorar la jubilación más allá de la edad ordinaria de jubilación que corresponda al trabajador (de 65 años o de 66 años y diez meses, dependiendo de si se acreditan 38 años y tres meses cotizados o no) a cambio de recompensas en la pensión de jubilación.
Esto significa que, en 2026, podrán beneficiarse de esta modalidad de jubilación las personas que naciesen en 1961 o antes, en función de cuál sea su edad ordinaria de jubilación. Son los trabajadores con al menos 65 años de edad y solo ellos podrán tomar esa decisión de demorar la jubilación.
Los beneficios de la jubilación demorada
En su artículo 10 (puede consultarlo en este enlace), la Ley General de la Seguridad Social explica que los trabajadores que accedan a la pensión de jubilación a una edad superior a la edad ordinaria de jubilación tendrán derecho a uno de estos complementos económicos:













