La Seguridad Social permite jubilarse anticipadamente de forma voluntaria a los trabajadores que así lo deseen hasta dos años antes de alcanzar la edad ordinaria de jubilación, pudiendo retirarse como muy pronto a los 63 años (o a los 61 si lo hacen de forma involuntaria). Sin embargo, el organismo también aplica una serie de coeficientes reductores de entre el 21% y el 2,81% a los que se acojan a esta modalidad de jubilación, penalizando su jubilación de por vida. Hay que tener en cuenta que a menor periodo cotizado y cuánto más se adelante la jubilación, mayor será la penalización a enfrentar. De este modo, los que hayan trabajado menos de 38 años y 6 meses y decidan retirarse dos años antes de lo previsto enfrentarán el coeficiente reductor máximo, del 21%.
Sin embargo, los que cuenten con menos de 38 años cotizados y adelanten su jubilación 20 meses (1 año y 8 meses) enfrentarán una penalización del 11%, porcentaje que bajaría hasta el 5,5% si solo la adelantasen un año.
Aún con todo, múltiples asociaciones de jubilados han pedido al Ejecutivo que elimine los coeficientes reductores para los que cuentan con más de 40 años cotizados, ya que la Seguridad Social penaliza a todos los trabajadores que decidan adelantar su jubilación independientemente de si han cotizado menos de 28 años o más de 44. Por el momento no se espera que se vayan a modificar ni los coeficientes reductores y como se aplican.






