En 2022 la Seguridad Social modificó la forma en la que aplica coeficientes reductores a la pensión de los que se jubilan de forma anticipada voluntaria. Desde entonces, cualquier trabajador que decida adelantar su retiro enfrenta una penalización de entre el 21% y el 2,81% en su prestación, una práctica que muchos tachan de injusta, sobre todo si el individuo ha cotizado más de 40 años.Además, el organismo también aplica coeficientes reductores a los que se jubilen anticipadamente de forma involuntaria, en este caso de entre el 30% y el 0,5%. Por norma general, a esta modalidad de jubilación suelen acogerse los trabajadores que se han quedado en situación de desempleo con más de 60 años, dado que su reincorporación al mercado laboral es especialmente complicada por su avanzada edad.

A pesar de que múltiples asociaciones han lanzado diversas propuestas al Ejecutivo para que elimine los coeficientes reductores, el Gobierno ya avisó que hacerlo supondría un gasto de 3.300 millones de euros. Uno de los perjudicados por estas penalizaciones es José Antonio Lobo, que se jubiló a los 61 años tras haber cotizado 45 años y medio a la Seguridad Social y haber prestado servicio militar durante otros 15 meses.