El pleno del Congreso da luz verde al proyecto de ley que personaliza los cuidados y reduce la burocracia
Nuevos servicios, menos burocracia, más apoyos en los domicilios y personalización de los cuidados. Estas son algunas de las claves del proyecto de reforma de las leyes de dependencia y discapacidad que se ha aprobado este martes en el pleno del Congreso y que ahora pasará al Senado. Una ambiciosa renovación del sistema que va acompañada, además, de una inversión sin precedentes en dependencia: el Gobierno invertirá solo entre este año y el que viene 6.200 millones de euros más, una medida aprobada en un real decreto ley que ha sido convalidado este martes en el Congreso. El objetivo es empujar hacia un cambio de modelo, que permita cuidados más adaptados a las necesidades individuales de cada persona y que estas puedan permanecer el mayor tiempo posible en sus domicilios, a la vez que el país se prepara para atender cada vez a más personas, fruto del envejecimiento de la población. Estas son algunas claves de la reforma de las leyes.
Entre los derechos de las personas en situación de dependencia se incluye el de recibir cuidados y apoyos personalizados, con respeto a su intimidad, suficientes en intensidad y de calidad y “de acuerdo con su voluntad, deseos y preferencias”, en línea con la estrategia para un nuevo modelo de cuidados aprobada hace dos años. Esta última expresión está presente a lo largo de toda la reforma legal. Por ejemplo, a la hora de elaborar el programa individualizado de atención, que determina las modalidades de apoyo, se refuerza también la participación de los usuarios: las administraciones deberán consultarles y, en los “casos excepcionales” en los que la propuesta de servicios sociales se aparte de la elección de la persona, tendrán que justificarlo.












