La Seguridad Social permite adelantar la jubilación de forma voluntaria hasta dos años. Sin embargo, los que opten por esta modalidad de jubilación enfrentarán una serie de coeficientes reductores de entre el 21% y el 2,81%, que reducirán su pensión de por vida.Aunque el organismo prevé que los trabajadores empleados en ciertos sectores puedan acceder a la jubilación anticipada sin penalizaciones a partir de los 52 años por su penosidad o peligrosidad, los hay que consideran que esta excepción deja fuera a profesionales que deberían tener derecho a jubilarse antes de lo previsto sin penalización, como los conductores de taxi o autobús.
"A partir de edades avanzadas la peligrosidad aumenta y las capacidades se pueden ver mermadas", denuncia Carolina Castro, que pide al Ministerio de Seguridad Social que incluya a los taxistas y conductores de autobús en la categoría de profesiones penosas y peligrosas.
Hace hincapié en que estos profesionales acaban desarrollando problemas de salud por la naturaleza de su trabajo: turnos en función de la demanda de servicios, nocturnidad, afecciones por la vibración de los vehículos, etc. A esto se suman los daños físicos a los que están expuestos por las circunstancias del tráfico y los daños psicológicos por la presión de conducir constantemente con pasajeros a sus espaldas.








