Las últimas declaraciones de Salvador Illa sobre las medidas que la Generalitat de Catalunya se plantea para la AP-7 no han sentado bien a un sector del transporte que vuelve a sentirse atacado y exige soluciones alternativas a la vuelta de los peajes. El pasado miércoles 1 de julio, el president Illa llamó a una reflexión colectiva señalando que "quizás nos equivocamos cuando, alegremente, todos pedíamos fuera los peajes".Las reacciones no han tardado en llegar. Si bien es cierto que algunas voces de la industria aceptarían la medida, todos los transportistas coinciden en que la Autopista del Mediterráneo en Cataluña necesita otras medidas. Para las empresas, el medio no es recaudando más, sino invirtiendo en infraestructuras que hagan que la vía deje de ser tan peligrosa.¿Qué soluciones para la AP-7 piden desde el sector del transporte?Por un lado, el presidente de FEAT, Joaquim Riudeubas, que se opone al regreso de los peajes, defiende en una entrevista para el medio local Diario de Tarragona que la prioridad absoluta debe ser la construcción del tercer carril en los tramos donde aún no existe, como en las Terres de l'Ebre, y la ampliación a cuatro carriles en las zonas de mayor volumen. Señala que la instalación de muros de hormigón ha convertido la autopista en una ratonera: "Quien queda dentro, queda atrapado y no puede salir". Asimismo, Riudeubas sostiene que la saturación se debe al incremento de vehículos particulares por ocio: "Los peajes deberían aplicarse a quienes utilizan la autopista por ocio", asegura, sugiriendo que los profesionales deberían estar exentos.Por otro lado, según informa el también diario catalán Segre, la secretaria general de Asotrans Lleida, Sílvia Llobet, reclama a las administraciones "más inversión en mantenimiento" y que se habiliten vías alternativas si finalmente regresan los peajes. Llobet recuerda que los camiones tienen prohibido circular por las carreteras nacionales desde 2018 y que, ante la falta de presupuesto ejecutado, las vías rápidas están sobrecargadas. Asimismo, propone que la Generalitat ofrezca bonificaciones para desviar tráfico hacia vías actualmente infrautilizadas por sus altos costes, como la C-32, que "sigue teniendo un peaje carísimo", por lo que los usuarios optan por la AP-7.La medida que piensa implementar desde ya la Generalitat en la AP-7 Previsiblemente, de forma inminente, los transportistas tendrán prohibido adelantar en la autopista. Además, todos los vehículos de más de 7.500 kilos se verán obligados a circular exclusivamente por el carril derecho. Respecto a esto, Joaquim Riudeubas (FEAT) manifiesta estar de acuerdo con estas restricciones en tramos de solo dos carriles, aunque cuestiona su utilidad en zonas de tres carriles donde se dejarían dos vías para turismos y solo una para el transporte pesado.