Cocinar con los más pequeños puede ser la vía perfecta para animarles a entrar en el fascinante mundo de la comida y ayudarles a familiarizarse con distintos sabores, texturas y procesos de elaboración. La curiosidad es un factor que jugará a nuestro favor: ¿quién no querría ver cómo unos pocos ingredientes se transforman, paso a paso, en una suculenta receta? Cuando distintas generaciones se ponen a cocinar juntas, pueden transformar este espacio de la casa en uno asociado al aprendizaje, al juego y al interés por los alimentos, aunque, siendo realistas, cocinar con niños también puede ser todo un reto. El libro 100 recetas especial niños, que forma parte de la serie En un plis plas de Larousse, está lleno de propuestas sencillas para compartir esos momentos en la cocina con los más pequeños. La mayoría de las recetas cuentan con pocos ingredientes, que además son fáciles de encontrar y de manipular, y todas se explican de forma clara y muy visual. Los ingredientes aparecen en imágenes en cada receta y el paso a paso detalla, usando distintas tipografías, lo que pueden hacer los niños sin mayor problema —mezclar, amasar, batir, tamizar, untar, decorar— y lo que es tarea de los adultos —encender el horno, poner cosas al fuego, usar el microondas, hacer cierto tipo de cortes—, aunque en general se anima a trabajar en equipo durante toda la elaboración.La mayoría de preparaciones que encontramos en este libro son dulces —bizcochos, pasteles, galletas, helados y smoothies— y el último capítulo está dedicado a los platos salados. Muchos de estos platos se plantean como un juego, donde los niños no solo aprenden a cocinar, sino que se divierten creando figuras o caras con la comida. Por ejemplo, encontramos unas pastas con forma de patas de gato, un salchichón de chocolate, un pastel de cumpleaños que es la cara de un pirata, unos ratones hechos con rabanitos o unos huevos rellenos que simulan pollitos saliendo del cascarón. 100 recetas especial niños contiene muchas elaboraciones con frutas y verduras, aunque también deja espacio para alimentos azucarados de consumo más esporádico. Para tener una idea más clara del tipo de recetas que se incluyen en este libro, aquí van tres que, sin duda, contribuirán a fomentar la creatividad, la autonomía y el gusto por la cocina entre las criaturas de la casa. 1Ojitos de bueyTiempo: 35 minutosIngredientesPara 6 personas50 g de confitura de fresa50 g de confitura de albaricoque140 g de mantequilla ablandada50 g de azúcar glas y un poco más para espolvorear140 g de harina1 huevo1 cucharada de vainilla líquida1/2 sobre de levadura química 30 g de almendras molidasInstrucciones1. Bate la mantequilla con el azúcar glas en un cuenco. Añade el huevo y la vainilla y mezcla. Agrega la harina, la levadura y las almendras. 2. Amasa hasta formar una bola. Envuélvela en film transparente y deja que repose 1 hora en la nevera.3. Estira la masa hasta que alcance un grosor de 5 mm y córtala en formas con un aro cortador. Vacía el centro de la mitad de ellas con un aro cortador pequeño. Distribuye las galletas en una bandeja forrada con papel sulfurizado. 4. Hornéalas de 5 a 10 minutos a 180 °C, dependiendo del grosor de la masa. Deja que se enfríen sobre una rejilla.5. Reparte la mermelada sobre las galletas enteras sin llegar a los bordes. Espolvorea las galletas con agujero con azúcar glas y colócalas sobre las que llevan la mermelada.2Samosas de chocolate y plátanoTiempo: 25 minutosIngredientesPara 6 personas6 hojas de masa brick150 g de chocolate negro derretido2 plátanos en rodajas80 g de almendras molidas60 g de azúcar10 g de mantequilla derretida1 cucharada de azúcar glasInstrucciones1. Mezcla el chocolate con las almendras molidas y el azúcar.2. Desenrolla las hojas de masa brick y corta cada una en cuatro tiras.3. Pon 1 cucharadita de chocolate derretido en el extremo de una tira y añade 1 rodaja de plátano. Dobla la tira sobre sí misma para formar un triángulo. 4. Dispón los triángulos en una bandeja forrada con papel sulfurizado. Pincélalos con mantequilla.5. Hornea durante 10 minutos a 200 °C.6. Espolvorea con azúcar glas antes de servir.3Arañas de cracker de quesoTiempo: 35 minutosIngredientesPara 4 personas80 g de queso para untar160 g de harina2 cucharadas de semillas de sésamo1 cucharada de aceite de oliva20 palitos de bretzel20 pasasInstrucciones1. Mezcla la harina con sal, pimienta y sésamo. Añade el aceite y 5 cucharadas de agua, y mezcla hasta que obtengas una masa flexible. Agrega un poco de harina si la masa está demasiado pegajosa o un poco de agua si está demasiado seca.2. Extiende la masa hasta que alcance un grosor de 4 mm y corta al menos veinte discos con un cortador (ø 5 cm). Colócalos en una bandeja forrada con papel sulfurizado.3. Hornea durante 15 minutos a 180 °C.4. Unta 10 crackers con el queso. Parte cada bretzel en cuatro trozos y coloca ocho sobre el queso en cada cracker para representar las patas. Cubre cada uno con otro cracker. Pega 2 pasas en la parte superior con un poco de queso para los ojos.