El festival bilbaíno conmemoró su XX aniversario con un cartel tan diverso como coherente, marcado por el espectacular concierto de FKA twigs, el protagonismo femenino y la personalidad única de Kobetamendi.PublicidadHay aniversarios que invitan a mirar atrás y otros que sirven para confirmar que el camino elegido sigue siendo el correcto. El Bilbao BBK Live optó por lo segundo. Lejos de construir una edición nostálgica, el festival celebró sus veinte años con un cartel que volvió a demostrar por qué sigue ocupando un lugar privilegiado entre los grandes eventos musicales europeos: una programación capaz de reunir estrellas internacionales, artistas emergentes, rock, pop y electrónica sin renunciar a una identidad propia.Parte de esa identidad tiene nombre y apellido: Kobetamendi. Pocos festivales pueden presumir de un entorno tan especial. Subir cada tarde hasta la montaña, dejar atrás el bullicio de Bilbao y pasar horas rodeado de naturaleza sigue formando parte de la experiencia tanto como los propios conciertos. Hay algo casi ritual en volver cada verano a un recinto donde el bosque, las cuestas y las vistas sobre la ciudad convierten cada jornada en algo diferente.Otro de los grandes aciertos de esta edición fue la notable presencia femenina sobre los escenarios. En un momento en el que la igualdad sigue siendo una asignatura pendiente en muchos festivales, el BBK Live presentó una programación en la que algunas de las actuaciones más esperadas estuvieron protagonizadas por mujeres. FKA twigs, Belén Aguilera, Paris Paloma, Brittany Howard al frente de Alabama Shakes, CMAT, ZAZ, Lily Allen, Sedef Adası, horsegiirL o Charlotte de Witte ofrecieron algunos de los momentos más memorables del fin de semana, demostrando que la diversidad en un cartel no solo es necesaria, sino también enormemente enriquecedora.PublicidadLa primera jornada comenzó con el elegante directo de Belén Aguilera, que volvió a confirmar el excelente momento artístico que atraviesa gracias a una voz impecable y una puesta en escena tan sobria como efectiva. Después llegó una de las primeras sorpresas del festival con Don West, cuyo soul contemporáneo conquistó al público antes del esperado debut español de Paris Paloma. La británica envolvió Kobetamendi en una atmósfera casi mágica y encontró su momento más emocionante con Labour, convertido ya en un auténtico himno feminista.Pero todas las miradas estaban puestas en FKA twigs, y la londinense superó cualquier expectativa. Su actuación fue, sencillamente, uno de los mejores conciertos que ha acogido el BBK Live en sus veinte años de historia. Música, danza contemporánea, voguing, pole dance, danza de espadas y un cuerpo de baile extraordinario convivieron en un espectáculo que desdibujó la frontera entre concierto y performance. Todo estaba medido al milímetro, pero transmitía una libertad absoluta. Fue una demostración de talento, ambición artística y control escénico difícil de igualar.PublicidadLa noche terminó en BASOA, donde 2manydjs volvieron a demostrar por qué siguen siendo una apuesta segura. Su sesión convirtió el bosque del BBK Live en una enorme pista de baile y confirmó, una vez más, que la electrónica continúa siendo una parte esencial del ADN del festival.El viernes arrancó con la celebración colectiva de La M.O.D.A., capaces de transformar el escenario principal en una verbena multitudinaria antes de dar paso al magnífico regreso de Alabama Shakes. Con una inmensa Brittany Howard al frente, la banda estadounidense ofreció uno de los conciertos más cálidos y emocionantes del fin de semana, combinando soul, blues y rock con una naturalidad extraordinaria.La tarde volvió a tener parada obligatoria en BASOA, donde Sedef Adası firmó una de las sesiones más estimulantes del festival. Desde allí tocó correr para descubrir TOMORA, el inesperado proyecto conjunto de Tom Rowlands, de The Chemical Brothers, y Aurora. Lo que podía parecer un simple experimento terminó convirtiéndose en uno de los grandes momentos de esta edición gracias a una propuesta que unió contundencia electrónica y delicadeza vocal con un resultado sorprendente.La sonrisa permanente la puso CMAT. La irlandesa conquistó Kobetamendi con un concierto tan divertido como reivindicativo, en el que el humor, el body positive, el empoderamiento femenino y la complicidad con el público LGTBIQ+ caminaron de la mano. El cierre volvió a corresponder a BASOA, donde Donato Dozzy regaló una sesión elegante, envolvente y profundamente hipnótica.El cansancio empezaba a notarse el sábado, agravado por un calor asfixiante que obligó a muchos asistentes a buscar refugio bajo cualquier sombra disponible. Aun así, Arde Bogotá volvió a demostrar por qué es una de las bandas españolas del momento, mientras que ZAZ firmó uno de los conciertos más luminosos del fin de semana gracias a una voz extraordinaria y un carisma inagotable.PublicidadEl rock tomó el relevo con unos impecables Interpol, antes de que una abarrotada carpa recibiera a Mind Enterprises, una de las grandes revelaciones del festival. Su mezcla de italo disco, funk y synth-pop convirtió el concierto en una fiesta inesperada que terminó siendo uno de los descubrimientos de esta edición.La intensidad regresó con IDLES, responsables de una de las actuaciones más contundentes del fin de semana gracias a un sonido demoledor y una energía arrolladora. Después llegó el momento de bajar las pulsaciones con Lily Allen, que presentó su nuevo trabajo en un concierto breve, elegante y repleto del humor británico que siempre ha caracterizado a la artista.PublicidadLa madrugada reservaba todavía dos últimos grandes momentos. Primero apareció horsegiirL, cuya sesión acabó convirtiéndose, para sorpresa de muchos, en una de las más divertidas de todo el festival. Y como colofón definitivo, Charlotte de Witte reunió a una de las mayores concentraciones de público del fin de semana para demostrar por qué continúa siendo una de las grandes reinas del techno mundial.Veinte años después de su nacimiento, el BBK Live sigue sin parecerse demasiado a nadie. Mientras otros festivales tienden a homogeneizar sus carteles, Kobetamendi continúa apostando por el riesgo, los descubrimientos y una personalidad reconocible desde el primer concierto hasta el último DJ set en BASOA. Ese, probablemente, sea el verdadero motivo por el que tantos asistentes siguen regresando cada verano a la montaña. No solo para ver conciertos, sino para volver a vivir una experiencia que, dos décadas después, conserva intacta su capacidad para sorprender.
Mientras otros festivales se parecen cada vez más, el BBK Live sigue siendo el BBK Live
El festival bilbaíno conmemoró su XX aniversario con un cartel tan diverso como coherente, marcado por el espectacular concierto de FKA twigs, el protagonismo femenino y la personalidad única de Ko...













