Nada por escritoCuando alaban al r�gimen chino, ni ZP ni S�nchez hacen menci�n a la violencia que sufren all� sus mujeres y que el Partido Comunista Chino ignora por aquello de la armon�a socialAPActualizado Lunes,

julio

23:03Audio generado con IAEstos d�as China ha organizado un partido de robots en paralelo con el Mundial, para el que su selecci�n no ha podido clasificarse desde 2002. A los humanoides chinos no solo se les da bien (esto es un decir) jugar al f�tbol; tambi�n saben saltar, dar volteretas... como hemos visto en muchos v�deos. Tambi�n trabajar en f�bricas. En paralelo est�n las centrales hidroel�ctricas reversibles que averg�enzan a pa�ses como Espa�a, que por orograf�a podr�amos construir m�s de las que ya tenemos.Sin embargo, como indica el libro Vampire State, de Ian Williams, esos adelantos -tambi�n los producidos en Inteligencia Artificial- apenas benefician a un porcentaje m�nimo de la poblaci�n (jo� con el comunismo que lobbytomiza Zapatero). Tengan en cuenta que la industria del autom�vil chino que est� destruyendo a la europea est� fuertemente subvencionada y que no solo es una ruina para la UE sino tambi�n para los chinos, que ven c�mo se acumula un stock inaccesible para su poblaci�n.Luego est�n otras realidades sociales que importan poco a los feministas S�nchez y Zapatero. Son realistas los c�lculos de la ONU que dicen que China pasar� de los 1.400 millones de habitantes de hoy a los 633 de 2100. No es solo por la pol�tica del hijo �nico que foment� el infanticidio de ni�as; tambi�n se debe a que las mujeres chinas -el 44% de las j�venes urbanas no piensa casarse, seg�n la encuesta de la Liga de la Juventud Comunista- no quieren tener nada que ver con los hombres. (Esto es, que el patriarcado no es nada occidental, al contrario de lo que dicen las Montero y compa��a). Seg�n las estad�sticas del propio Partido Comunista Chino (o sea, que ser�n m�s), el 35,7% de las mujeres sufre tratos de su pareja. Resulta incre�ble que el Gobierno de Xi, acostumbrado al espionaje masivo de la vida privada de sus ciudadanos, exima de esa vigilancia a la violencia conyugal y se niegue a actuar. Hay estudios -Quillette cita Violent Intimacy, de Tiantian Zheng- que documentan miles de casos de mujeres apalizadas hasta morir ante la indiferencia policial. Esto no se refleja en las directrices del PCCh, que premian la "armon�a social y familiar", sino en Weibo (el Twitter chino), donde un solo hashtag sobre una paliza a varias mujeres super� los 2.800 millones de visualizaciones en un d�a.Y luego que si China es el ejemplo para las izquierdas. En Espa�a van ganando sus robots de carne y hueso.